DESASTRE_CEGAL

La Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (alias CEGAL) ha decidido demandar a Amazon por vulnerar la Ley del Libro a causa de la agresiva campaña puesta en marcha este mes de Abril. Con la mencionada ley en la mano, CEGAL tiene razón. Lamentablemente lo que le falta es un mayor sentido de la realidad.

Juan Manuel Cruz Gálvez, Presidente de CEGAL, ha mandado una misiva a José María Lassalle, Secretario de Estado de Cultura:

Estimado José María:

Quiero comunicarte que en el día de hoy he dado instrucciones para que nuestros servicios jurídicos presenten demanda contra la Compañía Amazón, en relación con la campaña que con motivo del día del libro anuncian en su web para todo este mes de abril, y que creemos vulnera de manera clara la vigente Ley de la lectura, el libro y las bibliotecas.

Quiero, además, recordarte que por un motivo idéntico CEGAL interpuso demanda el pasado año a esta misma compañía, y que ya hay señalada fecha para el próximo mes de julio para las diligencias previas en el juzgado nº 4 de lo mercantil de Madrid.

En un momento tan delicado para el sector del libro, y de manera especial para la supervivencia de las librerías me atrevo a pedirte una actuación enérgica desde la Secretaría de Estado para quienes de manera abusiva y esquivando las leyes españolas atentan contra el precio fijo.

Te tendré informado de las actuaciones en relación con este hecho.

Un saludo,

Juan Manuel Cruz Gálvez

Presidente de CEGAL

Caramba, qué campechanía, qué frescura, qué tuteo. ¿Esto es una carta oficial? Sólo le faltaba soltar un Josemari o mejor todavía, un Chema. Que no se me malinterprete: es deseable que se establezcan relaciones fluidas entre las instituciones públicas y privadas, pero de ahí al compadreo media cierta distancia. El tono de la carta ya apunta a uno de los problemas que CEGAL tiene con la realidad: están acostumbrados al qué hay de lo mío, al esto lo arreglamos comiendo cualquier día, a los blindajes –mil veces toreados desde dentro- de la Ley del Libro. Están acostumbrados a no rendir cuentas ante (casi) nadie y por ello, andando el tiempo, salen a la luz irregularidades como las publicadas por Manuel Gil (para el caso que nos ocupa, véanse páginas 13 y 14 del informe que menciona en su artículo, especialmente el punto 3.4 y siguientes). Para partirse de risa es lo de la Compañía Amazón (sic). Espero que sus abogados tengan el día inspirado y no yerren el tiro.

Por desgracia para el señor Cruz, la justicia española –menudo oxímoron- es muy, muy lenta… tanto que la demanda del año pasado empezará a ventilarse – ¡en diligencias previas!- el próximo mes de Julio. Creo que los libreros no tienen tanto tiempo. Y ese es el verdadero problema, porque cuando la presente demanda empiece a resolverse estaremos a Julio de 2014 –si el atasco judicial no va a peor-, entonces será tarde para muchos y puede que no haya ni sentencia de la anterior. Siendo optimistas, contando con los inevitables recursos y apelaciones, CEGAL habrá ganado todas y cada una de sus batallas judiciales –habrá más, estoy seguro- hacia el año 2020. Las ganará todas, pues lo que hace Amazon es ilegal para cualquiera que sepa leer, sumar 2+2 y atarse los cordones de los zapatos. Mientras tanto CEGAL perderá el mercado. En Amazon lo saben y cuentan con ello.

Pero sigamos con la carta.

Tras los dos primeros párrafos de me he enfadado mucho y se van a cagar – ¿oyen las carcajadas en Seattle?- el señor Cruz, recordando lo mal que lo están pasando los libreros, conmina al señor Lassalle a emprender una enérgica actuación contra esos pérfidos americanos que no tuvieron suficiente con arrebatarnos Cuba y Las Filipinas. Cierra la carta con una especie de ya te contaré que promete darnos grandes tardes y que sin duda ha suscitado una viva inquietud en el Secretario de Cultura.

Gonadismo librero

Este es un país tan sobrecargado de cojones como falto de razones, un país en el que domina el se van a enterar y el usted no sabe quién soy yo por encima del ingenio y la inventiva. A veces, en este país, se nos estropea el color, todo toma unos tonos sepia y perdemos el tiempo recordando al pérfido anglosajón que si ellos tienen UNO, nosotros tenemos dos. A veces, en este país, perdemos los papeles y con ellos perdemos la razón.

Señor Juan Manuel Cruz Gálvez: la Ley del Libro agoniza. Lo hace por dos motivos: el primero es que las principales instituciones del libro se la han pasado por el arco voltaico cuando les ha convenido –aunque todos han disimulado mucho mirando hacia la estratosfera. El segundo motivo es que se nos ha quedado pequeña y antigua, entrañable, no digo que no, pero ya no sirve bien al libro. Defenderla a la desesperada sólo nos conducirá a otro épico y estúpido desastre, como los que conseguimos cada vez que nuestro casticismo e hidalguía se enfrentan con la brillantez y la artillería norteamericanas; parece que usted, como Méndez Núñez, prefiere tener honra sin libros, a tener libros sin honra.

Necesitamos racionalizar lo que sucede y, a partir de ahí, emprender medidas de progreso y mejora. No niego que mandar a Amazon a tomar por el juzgado tenga su papel, especialmente mientras la Ley del Libro nos asista, pero esa debe ser una medida complementaria, no estratégica. Lo estratégico, señor Cruz Gálvez, es reformar la Ley del Libro o, mejor aún, derogar ésta y redactar otra muy diferente. El objetivo debe ser dotarnos de una ley realista, actualizada, que trate al libro como un producto serio y que nos permita competir con todo aquél gigante que quiera venir a vender libros a nuestro país, cosa que ni podemos evitar ni sería bueno que pudiéramos hacerlo. De esos proteccionismos vinieron estos problemas. Sé que uno de los problemas es que muchos de sus asociados no resistirán un marco competitivo abierto –léase sin precio fijo y sin las limitaciones a las técnicas de marketing más habituales en productos de gran consumo- pero si tardamos más en abrirlo no quedarán ni aquellos que hubieran podido competir en caso de darles la oportunidad de hacerlo. Por cierto, en breve aportaré dos o tres ejemplos de libreros que sí saben competir a pesar de la Ley.

El tiempo juega contra nuestra cadena de valor del libro. Todos sus eslabones están sufriendo pero los que corren un mayor riesgo de rotura inmediata son los libreros y los distribuidores. Los distribuidores de libros de papel tienen declive y cierre asegurados, pero algunos libreros –lo siento, no todos- todavía tienen una oportunidad. Tenemos dos opciones: entonar el clásico virgencita, virgencita, que me quede como estoy esperando que todo se rompa –sucederá tarde o temprano- o empezar a cambiar esas piezas de la cadena que nos permitan construir una red, una malla resistente, resiliente e innovadora.

Bonus track: por cierto, la pedigüeña carta de CEGAL toma un cariz patético cuando uno se entera que el Secretario de Cultura, Don José María Lassalle, ha convocado un concurso público valorado en 640.000 euros para la adquisición de lotes de libros destinados a bibliotecas de municipios de menos de 50.000 habitantes y ha redactado el pliego de condiciones de forma tan artera que, olvidándose de los pequeños libreros, sólo permite la participación de grandes cadenas y grandes superficies. Hay quien dice que está especialmente diseñada para una gran cadena de librerías. En breve publicaré un artículo desgranando el tema, porque tiene mucha miga.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

11 Comments

  1. Brillante y certero como siempre. Solo una corrección: el eslogan era “si ellos tienen ONU, nosotros tenemos dos”, un juego de palabras nacido en 1946, cuando Naciones Unidas aprobó una propuesta para aislar a España por ser el último régimen fascista que quedaba en Europa. A falta de otra cosa, el pueblo reivindicó su presunta superioridad testicular.

    1. Hola Francesc,

      Gracias, celebro que te guste. En cuanto al eslogan, así es como nos ha llegado a nosotros, pero no estoy seguro que en esa época fuera así, porque en inglés las siglas de ONU, se escriben UNO por United Nations Organization. De ahí el chascarrillo. Recuerdo haber visto una foto con una pancarta en la que habían escrito UNO, no ONU. La he buscado pero no ha habido manera… En cuanto a si fue el pueblo… bueno, en esa época había mucha “manifestación espontánea” en la plaza de Oriente promovida por el Estado, con autobús y bocadillo gratis. Incluso llegaron a aparecer camiones cargados de piedras (concretamente balasto ferroviario) delante de la embajada de Gran Bretaña justo antes de una manifestación ante la legación. Casualidades…

      Gracias igualmente por la precisión!

      Bernat

  2. Fnac: http://www.fnac.es/home/book.aspx, 5% descuento, regalo taza de café + 1 euro por la compra mínima de 2 libros, más una bonita regla de madera…
    Este es un solo ejemplo de una gran superficie in Spain.

    1. Así es Jaime. Y muchos más que podríamos encontrar. Hay un nivel de incumplimiento de la Ley que nunca se denuncia. Todos lo hacen. Sólo cuando el “coco” Amazon se atreve a hacerlo le señalan con el dedo.

      Gracias por pasarte por aquí!

      Bernat

  3. Muy acertado y por cierto, ya tengo mi cheque.

    1. Hola José Luis,

      Disculpa, pero lo del cheque se me escapa…!

      Bernat

      1. He comprado libros en Amazon y a la semana siguiente me llegó un correo de Amazon con el cheque-descuento. A eso es a lo que me refería.

  4. Enhorabuena por el artículo Bernat. Lo de buscar culpables no va a generar soluciones, algunos se conforman con eso.
    No pienses que la situación en Italia es muy diferente. En Venecia, donde vivo, cierran librerías del centro históricas, se pide una ley del libro similar a la española pensando que limitando el descuento puedan defenderse de Amazon, se propone crear una agencia regional de promoción del libro…
    Espero el nuevo artículo con los ejemplos de las pocas librerías que conseguirán sobrevivir.

    1. El problema es común a muchos países europeos. Creo que hay parte de miedo a lo desconocido, de pánico a perder privilegios, monopolios de facto… pero también hay algo consustancial a nuestras sociedades en las que el riesgo y el error están mal vistos. Es una lástima, porque eso retardará mucho la transición y puede provocar que no podamos controlarla. Estamos dejando que otros hagan lo que deberíamos hacer desde aquí y, como bien dices, quien representa al libro se limita a señalar culpables.

      Gracias por tu comentario!

      Bernat

  5. […] lo que hacía Abacus siempre fue, con la ley en la mano, ilegal. Tampoco tengo ninguna duda que CEGAL ganará sus sucesivas batallas contra Amazon. Pero ese no es –no ha sido nunca- el verdadero […]

  6. […] pot tenir molts defectes però és molt clara: el que feia Abacus era il·legal. Tampoc dubto que CEGAL guanyarà les seves successives batalles contra Amazon. Però aquest no es –no ha estat mai- el vertader […]

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