TITANIC

La piratería es uno de los peligros a los que se alude para explicar la reticencia de los editores a digitalizarse. Pese a que dicha piratería tiene más de mito que de realidad, de vez en cuando aparecen estudios (sic) y responsables (sic) editoriales que cuantifican la descarga ilegal de libros en España en centenares de millones de euros.

Pongamos que sí, que realmente hay un volumen enorme de libros que son descargados de manera ilegal y que todos están protegidos. El Informe anual 2012 sobre el desarrollo de la sociedad de la información en España (pag. 36) de la Fundación Orange cuantifica la piratería de libros en 793 millones de euros (risas entre el público). Otros prefieren hablar a partir de, digamos, sus impresiones. El diario El País publicaba recientemente un artículo en el que diversos responsables decían lo siguiente acerca de la piratería:

A mayor oferta legal en formato digital, mayor piratería. Lo que significa que las políticas oficiales contra este fraude no funcionan, no son eficaces, son una vergüenza.

Antonio María Ávila, secretario de la FGEE

Es indignante. Esos 350 o 400 millones de euros que se pierden con la piratería es también dinero que deja de recaudar Hacienda. Cada vez que alguien compra un libro electrónico, un iPad u otras tabletas baja libros, lo cual funciona como un inhibidor de la compra. Y eso es la marca España.

Javier Cortés, presidente de la FGEE

(en el artículo sólo se cita al “director”)

El principal problema es sin duda la piratería. Es una discusión pública importante que se debe dar. Ante una situación de crisis las empresas se están redimensionando y eso ocurre en la industria editorial. Se está repensando el modelo de negocio, cantidad de títulos, tirada media, precio, formatos, etcétera. Pero no creo en la muerte próxima del libro en papel, es el soporte de nuestra era cultural y tiene mucha vida.

Pilar Reyes, editora de Alfaguara

A los datos de disminución de títulos publicados en papel hay que añadirle la reducción de ingresos de las ventas del sector editorial, que está en torno al 12% de acuerdo con datos Nielsen. Esta fuerte caída es producida por una fuerte crisis de consumo y el grave incremento de la piratería, ya que España va por delante de otros países europeos en la venta de dispositivos de lectura sin que esto se haya trasladado en un aumento proporcional de las ventas digitales.

Nuria Cabutí, consejera delegada del grupo Random House Mondadori

Todo esto se lo traga el autor del artículo, Winston Manrique, sin pedir ni buscar las fuentes de tan importantes –pero bastante sobadas- revelaciones. La noticia enlaza la nota de prensa de la FGEE pero en ella no se habla de la piratería ni de su volumen. Esto no es periodismo, es refrito de nota de prensa, copy+paste con guarnición. Para esto no necesitamos periodistas, nos basta con correveidiles. ¡O hasta con blogueros!

Pasemos al contenido y a sus protagonistas. Empezaremos por el secretario y el presidente de la FGEE. Antonio María Ávila muestra una correlación como si fuera una causalidad y de ello deduce que las políticas públicas no funcionan. Javier Cortés se indigna por un volumen de piratería que dice que es de 350 o 400 millones de euros. Un momento… ¿son 350 o 400? ¿Por qué no 300 o 250? o si me pongo estupendo, 500 millones. ¡Oiga, que esos 50 millones de euros de nada son más de 8.000 millones de pesetas!

Si tomamos el precio medio del libro de 2011, que fue de 13,87€ según el informe El sector del libro en España 2010-2012 (pag. 21), 350 millones de euros en libros pirata descargados equivalen a algo más de 25.234.318 libros. Lo escribiré con palabras:

Veinticinco millones, doscientos treinta y cuatro mil trescientos dieciocho libros.

Aunque podría ser peor, porque con los mencionados datos de la Fundación Orange la cifra se dobla. Una de dos: o los españoles somos los ladrones mejor instruidos de Europa o estas cifras son de risa. Todo esto es muy poco serio. ¿Nadie tiene la intención de asumir responsabilidades por decir tantas tonterías? Para ellos la culpa es de la crisis, de la piratería y del gobierno.

Sigamos con Pilar Reyes, editora de Alfaguara. Dice que se está repensando el modelo de negocio. Enhorabuena pero, además de repensarlo ¿Van a tomar decisiones realmente disruptivas? Ella no cree en la muerte próxima del libro de papel. Bueno, creer lo que se dice creer, yo tampoco. Yo la pronostico a diez años vista basándome en datos e informaciones que se pueden interpretar en diferentes sentidos; en cualquier caso, que el libro de papel sea el soporte de nuestra era cultural (sic) no implica que tenga mucha vida. Los códices medievales también eran la base de la cultura escrita de hace quinientos años y… bueno, su salud es precaria, ¿no?

Mis declaraciones preferidas son las de Nuria Cabutí. Habla de datos mencionando a Nielsen. Conozco editores que al oír Nielsen les entra la risa floja. Los autores no suelen reírse tanto, no acaban de fiarse de unos datos que se elaboran mediante lo que no es más que una estimación. Por muy bien hecha que esté –Nielsen es una de las mejores consultoras de su ramo- nunca será tan fiel como las ventas reales. Cabutí prosigue diciendo que el descenso de ventas es culpa de la crisis del consumo y de la piratería, olvidando la crisis del sector editorial. Cierra el collar de perlas asegurando que en España estamos muy avanzados en eso de la piratería porque hemos comprado muchos dispositivos de lectura pero hemos comprado pocos libros. ¿De dónde ha sacado las cifras de ventas de e-readers? ¿En Amazon se las han chivado o sale todo del mismo centro de datos de la FGEE? No responda, es una pregunta retórica. Lo de confundir correlación con causalidad parece un mal común en la gente del sector y tampoco se lo tendremos en cuenta.

Cómo acabar con la piratería (editorial) en 5 pasos

Pero pongamos que sí, que aunque nadie es capaz de demostrar que el volumen de la piratería es morrocotudo y una simple operación lo mande todo al club de la comedia, nos creemos las cifras –nos las creemos todas claro, aunque no coincidan. En tal caso, ¿quién mejor que un reputado pirata para que aporte una solución al problema? Kim Dotcom, propietario de la extinta Megaupload y que ya ha abierto nuevo un servicio en la nube llamado Mega, tuiteó esto recientemente (visto en microsiervos):

Estos cinco pasos suelen cumplirse en la gran mayoría de buenos productos de consumo, sean o no digitales. Trasladado al libro, la cosa podría traducirse como sigue:

Crea grandes cosas: se refiere a buenos productos; en el caso del libro digital no es suficiente que el texto sea comercial, además debe estar bien hecho, bien testado y bien editado. Esto significa que no debe haber más errores en la edición digital que en la edición en papel.

Que sean fáciles de comprar: la compra a un clic ya está muy extendida, aunque todavía queda trabajo por hacer. Otra cosa es el DRM, al cual se aferran todavía muchos editores y que entorpece la experiencia de compra y, en ocasiones, también la de lectura. La lectura en la nube puede ser una gran baza para editores y clientes si se sigue desarrollando.

Lánzalo el mismo día en todo el mundo: los grandes grupos editoriales pueden lanzar best-sellers simultáneamente en todo el mundo pero el común de las editoriales no. Traducido a la edición sería: lánzalo el mismo día en papel y en digital. Es incomprensible que sigan apareciendo libros sin su versión digital o que no se lancen ambos formatos el mismo día. Debemos añadir la venta de derechos mundiales, no por países.

Ponles un precio razonable: que es el precio percibido como justo por el comprador. El libro digital hereda el problema del de papel, que ya tiene un rango de precios superior al de mercados como el francés o el británico, aunque el PIB per cápita español sea más bajo.

Que funcionen en cualquier dispositivo: que funcionen bien, obviamente. Para ello son necesarias dos cosas: que los editores amplíen sus conocimientos técnicos y que aparezcan herramientas que simplifiquen la cadena de valor del libro digital, poniéndola en el centro, dejando al papel un lugar accesorio.

Da igual que ejemplos como el de la editorial O’Reilly, estudios como el del gobierno de Suiza u otros según los cuales los usuarios están dispuestos a pagar un precio justo, pongan de manifiesto que lo que en la FGEE entienden como piratería no afecta demasiado al negocio. Da igual que la realidad se interponga en su forma de ver el mundo. Lo que no da igual es que la FGEE diga cosas como esta (recogida en otra noticia de El País):

[…] La FGEE ha explicado que estas cifras no reflejan la realidad de la actividad editorial porque se incorporaron en las estadísticas libros que no habían sido catalogados en años anteriores, por eso la caída es de ese 8%.

NIÑO ASUSTADO

¿Cómo? ¿Que podemos mandar a la basura estas cifras porque a nadie se le ha ocurrido calcularlas según los dos baremos, el antiguo y el nuevo, para saber qué suelo pisamos? Si la edición estuviera atravesando una plácida edad de oro o un rutilante ascenso de ventas, una discontinuidad en los registros de datos podría ser un accidente estadístico sin importancia. Pero sometidos a dos crisis a la vez, andar jugando con la credibilidad y fiabilidad de los datos es muestra de una temeridad e incompetencia difícilmente justificable.

Necesitamos datos fiables a todos los niveles y a todas las escalas, entre otras cosas para disipar la bruma alrededor de la supuesta piratería. Necesitamos que editores, libreros e incluso distribuidores digan sus verdades. Entiendo que el secreto en las ventas beneficia a una parte de la profesión que siente pavor a salir retratado en su éxito y en su fracaso, pero los pocos beneficiados por tanta opacidad se van a hundir en el mismo barco. Eso sí, puede que se den cuenta un poco antes que todo se hunde, y aun así no hagan nada por evitarlo. Sea como sea, todo tiene un aire tan cutre… ¡y pensar que se dedican a gestionar la cultura, la sabiduría y el conocimiento!

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

29 Comments

  1. Hola,

    Perdona que no comente mucho aquí. Aunque estoy básicamente de acuerdo con lo aquí expuesto, si que hay dos datos que pueden dar un poco de luz.
    En España se da una tontería sin parangón: Se venden más ereaders que ebooks. O así era hasta 2011. No sé si todos los españoles que compran un ereader eran fans incondicionales del Quijote o El Conde Lucanor sin adaptar, pero incluso sin sumar las tabletas … se daba este desfase. http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2011/11/27/paradojas-de-espana-se-venden-mas-ereaders-que-ebooks-1471/

    Seguramente esto se debe a que hay algunos portales muy buenos de distribución de libros sin pagar un euro ( http://epubgratis.me/ ) sin demasiada publicidad ni justicia de por medio (aunque con fallos que no toleraríamos en un libro “comprado” )

    En quanto a las lecciones de “Kim” (cuanta publicidad gratis tiene este señor): La indústria todavía cree sólo en el papel. Por eso, muchas novedades salen en papel y no se encuentran en digital hasta semanas después (o nunca). No se encuentra forma de vender “en digital”. Como vemos en “Una vacante imprevista” … donde en la web oficial ni en los anuncios se comenta que se puede conseguir en epub por 16€ (aunque ya esté “pirateado”, sin contemplaciones de los 9€ de descuento final, que son en realidad 11€ por “efecto IVA”, un 46% de rebaja).

    O como vemos en Google, si buscamos por el mismo libro, lo primero que aparece es una reseña de un blog. Almenos esto ha mejorado. Hasta ahora salían 20 sitios donde descargar el libro antes de la primera tienda. Ahora salen 4 blogs antes de la Fnac.

    1. Ferran Sabadell 22 enero, 2013 at 01:44

      “Seguramente esto se debe a que hay algunos portales muy buenos de distribución de libros sin pagar un euro ( http://epubgratis.me/ ) sin demasiada publicidad ni justicia de por medio (aunque con fallos que no toleraríamos en un libro “comprado” )”

      Pues yo he comprado libros con fallos que nunca he visto en libros de esa página que citas. Por ejemplo, ausencia de índice en un libro de ensayo.

      Por no hablar de la rabia que da el ver que la diferencia de precio entre la versión “papel” y la digital es, muchas veces, ínfima.

      Cosas así te quitan las ganas de comprar libros digitales.

    2. Hola,

      Eso de que en España se vendan más e-readers que ebooks no se sostiene o, en todo caso, es imposible de comprobar. Ni Amazon ni las editoriales publican cifras de ventas, no las publica Libranda y sólo algunos fabricantes de dispositivos dan números bastante vagos, como hace Grammata con sus Papyre. Lo que sí es cierto es que se han regalado muchos dispositivos en comparación con la oferta disponible.

      En cuanto a lo que comentas de la oferta en papel y en digital, tienes toda la razón. Ni se edita en digital todo lo que sale en papel, ni los precios responden a aquello que el consumidor percibe como justo.

      Gracias por tu comentario!

      Bernat

  2. Estoy de acuerdo, sin datos fiables todo se nubla y nos deja con la imposibilidad de explorar la digitalización como una opción viable.

    1. Así es, pero no sólo la digitalización; es la gestión de la edición la que se resiente de la falta de datos, especialmente en un momento de crisis y transición.

      Gracias por tu visita!

      Bernat

  3. La opacidad y el secretismo siempre ha sido el gran defecto del sector editorial. Si no conocemos sus cifras, ¿cómo vamos a creernos las que proclaman sobre la piratería, por no hablar de los inefables estudios que encargan a la consultora IDG?

    1. Ese gran defecto es el que nos impide dar pasos en la dirección correcta, así es.

      Gracias por tu visita!

      Bernat

  4. No hay problema, al final todo se aclarará, Si las editoriales quiebran en masa, pero los lectores seguimos leyendo “bestsellers”, lo que achacaban a la piratería el descenso de la lectura tendrán razón, Si por el contrario, hay editoriales que aprenden a hacer ebooks al precio que la gente quiere pagar, o a conseguir dinero de otra forma, (gobierno, sponsorización, publicidad, suscripciones, o como sea),, los que tendremos razón somos los que opinamos que las editoriales están esclerotizadas y no reaccionan a los cambios de mercado. Solo es cuestión de poco tiempo el saberlo, no merece hacer estadísticas imposibles..

    Yo veo que los kioscos se quedan sin revistas y que los periódicos son la sombra de lo que fueron hace solo un par de años, Sin embargo aparecen diarios y revistas digitales adaptados a los nuevos tiempos y prosperan, como La_informacion y Yorokobu, e incluso aparecen revistas en papel que no les importa que les pirateen, como Orsai, que también prosperan.

    Los dinosaurios cayeron, porque los mamíferos se adaptaron a los cambios de temperatura, y por la noche, mientras los dinosaurios estaban paralizados por el frío, los mamiferos se les comían los huevos.

    1. Estoy de acuerdo contigo, es cuestión de tiempo. Pero creo que lo básico es entender que debemos adaptarnos al precio que el público percibe como justo y que para ello debemos llevar a cabo reformar de los procesos para ganar en productividad y eficiencia y rebajar costes.

      Gracias por tu visita!

      Bernat

  5. […] Estos cinco pasos suelen cumplirse en la gran mayoría de buenos productos de consumo, sean o no digitales. Trasladado al libro, la cosa podría traducirse como sigue:  […]

  6. Jesús J. de Felipe 21 enero, 2013 at 09:56

    Excelente post, Bernat. Gracias. Centra muy bien las cosas y pone en evidencia el discurso ambiguo y desorientado,de los actuales agentes.

    El cómo acabar con la piratería de Kim Dotcom y tu traslación al libro resume perfectamente las políticas clave de gestión editorial (incluida la no discriminación en precios por países, canales segmentos o por ningún otro motivo, que supongo implícita en tus notas) , aunque la gran dificultad para las empresas y organizaciones será siempre diseñar el modelo de negocio y el cambio organizativo necesario que les permita alcanzarlas con éxito.

    1. Hola Jesús,

      Efectivamente, doy por sentado que no puede haber discriminación de precio o, en todo caso, dicho precio debe adaptarse al nivel de vida de cada país; de otro modo lo que aquí puede ser un precio competitivo, en otros lugares puede ser un lujo. Eso es frecuente en los precios en los que muchas editoriales venden sus libros en latoniamérica y los convierte en inaccesibles para mucha gente.

      Gracias una vez más por tu aportación!

      Bernat

  7. Qué artículo tan bueno y lleno de razón. Parece que se aferran a la excusa de una “piratería” que ni siquiera conocen para no meterse de lleno y como Dios manda en el mundo digital, y para disculpar la bajada de ventas sin ponerse de verdad a indagar en el verdadero problema: unos precios irreales que dan hasta vergüenza cuando se comparan con los de otros países.
    Eso sí, sobre que el libro va a desaparecer no estoy de acuerdo. Es más, se escribe y se publica más que nunca (autopublicación en plataformas tipo Amazon, por ejemplo). Lo que se terminará será este modelo de negocio.

    1. El libro de papel desaparecerá como soporte principal de contenidos y lectura. Seguirá existiendo pero en un lugar más marginal, accesorio. Se publica más que nunca, eso es cierto, pero hay que tener en cuenta que el ecosistema del libro digital, sin haber explotado todo su potencial de eficiencia, ya es mucho más productivo que el de papel. Queda trecho por recorrer.

      Gracias por tu aportación!

      Bernat

  8. Magnífico post, me ha encantado, en la misma línea pero con otro punto de vista del que subí esta mañana a mi blog. A mi me resulta increible como calan ciertos discursos torticeros, y no sólo y como tu bien señalas, en editores de nivel, sino también en medios. Ayer domingo en el telediario de la Sexta contaron que estan cerrando librerías por culpa de la pirateris ya que el sector no ha vendido 350 millones de euros. Ya no es que no se enteren de nada, es que parecen encefalograma plano. Y lo que más me preocupa: ¿por que estan leyendo tan mal -o tan interesadamente- las élites editoriales el cambio de paradigma del sector? No puede ser por carencia de formación, tiene que ser porque la defensa de su lobby industrial y subvencionado no les permite ver más allá. Estan encerrados en un bucle discursivo más que peligroso.

    1. Hola Manuel,

      Así es, los medios no se molestan en realizar dos o tres operaciones matemáticas simples que no lleva más de 5 minutos hacer. No se hacen preguntas y puede que tampoco les interese, pues ellos también ven una amenaza (una más) para su modelo de negocio.

      ¿Por qué están leyendo tan mal o tan interesadamente el cambio de paradigma? Es la pregunta clave. Cuando el consejo de administración pide ratios de rentabilidad que el sector no puede dar, es cuando este empieza a ser gobernado mediante políticas cortoplacistas. No hay manera de gestionar un cambio de paradigma con esta mentalidad. Cuando tu puesto depende de los resultados del próximo semestre, implementar medidas a largo plazo es un suicidio profesional. Por eso las medianas y pequeñas editoriales lo hacen mejor, porque se juegan sus puestos de trabajo.

      Luego está el tinglado industrial y de subvenciones, y los estómagos agradecidos. Creo que muy pocas personas, en puestos clave, lo están deteniendo todo. Y la clave está en Planeta.

      Gracias por la reflexión y felicidades por tu artículo!

      Bernat

  9. Muy bien visto. El baile de cifras es disparatado y en realidad acaba por perjudicar al sector. De todos modos, no parece haber manera tampoco de saber a ciencia cierta cuántas veces se descarga un archivo. Así que seguiomos in albis.

    1. Hola Josep,

      Efectivamente, la lógica digital es potencialmente muy clara -todo puede quedar registrado- pero realmente muy borrosa -uno no acaba de tener acceso a dichos registros. Deberíamos exigir que aquellos datos fruto de nuestra compra se publiquen, pues al fin y al cabo los hemos pagado con el dinero de todos.

      Gracias por pasarte por aqui!

      Bernat

  10. Estupendo. Me ha encantado. 😉

  11. Ferran Sabadell 22 enero, 2013 at 00:55

    “¡Oiga, que esos 50 millones de euros de nada son más de 800 millones de pesetas!”
    No se me dan bien los números pero creo que 50.000.000 de euros son 8.319.300.000 pesetas. ¡Ocho mil no ocho cientos! Es así, ¿no? Pues más a tu favor. Son cifras absurdas se mire como se mire.

    1. Cielos! Es verdad! Se me escapó un cero por alguna parte…

      Gracias por la corrección, ahora lo cambio!

      Bernat

  12. Excelente artículo. No quiero entrar en el baile de cifras que no tiene ni sentido ni interés para el lector. Evidentemente no se lee todo lo que se baja o se pasa en una memoria USB de las que a mí me han ofrecido ya varias últimamente (imaginemos si vamos a tener datos de eso), así que cuantificarlo como pérdidas del sector me parece ridículo y contraproducente.
    Totalmente de acuerdo con Kim Dotcom, de hecho el contrario de lo que afirma explica (no justifica) el fenómeno de la piratería: Complicarle la vida al posible comprador con restricciones, precios ridículos o limitaciones de mercado o de dispositivo.

  13. […] De hecho, ni tan siquiera tenemos las cifras de venta de ebooks en nuestro idioma, todo son correveidiles, contabilidad creativa o un culebrón digital, según quién lo diga o cómo se diga, pero todos […]

  14. Pero… ¿de veras pensáis que dentro de 50 años habrá editoriales? Sólo las habrá para crear productos muy especializados, de muy alta calidad, y seguramente muy caros, para una minoría de bibliófilos. El proceso de autoedición se hará cada vez más sencillo, y aparecerán otros mecanismos (distintos de la clásica “editorial comercial”) para que los lectores puedan enterarse de qué autores son los que merece la pena leer.
    ¿Acaso alguien lamenta que ya no haya carbonerías en las ciudades?

  15. Hace un año, al cierre de Megaupload, mis dos novelas contabilizaban 8000 descargas en mi cuenta. La mayoría de esas descargas venían de foros para compartir archivos (piratería) estas cifras son reales por que yo mismo puse mis novelas en esos foros y estaban enlazadas a mi cuenta. Además en otras páginas localicé otros dos enlaces en servidores que yo no controlaba. Voy a suponer que como mínimo hubo mil descargas en cada uno, así todo suma 10000 descargas y es más fácil hacer números, teniendo en cuenta los 16€ de la versión en papel… ¡DIOS MIO, HE PERDIDO 160 000 EUROS!
    No, tranquilos, no soy tan idiota, es ironía, ni supongo que todos los que descargaron hubieran comprado el libro, ni siquiera voy a suponer que lo hayan leído. Pero hay algo que sí sé seguro, he vendido 1400 ebooks a 5€ y el 90% de las ventas habían sabido de mis libros a través de los foros para compartir archivos, y lo sé por que como la compra me la han hecho a mí directamente, les he enviado a todos un pequeño formulario y así me han contestado.
    Otro dato curioso es que no he vendido ni un libro en Amazón o google play, y llamadme desconfiado, pero esto me mosquea.
    Habrá quien crea que todos los humanos son buenos por naturaleza… no es mi caso. Soy desconfiado, lo siento. Una de las razones, no la única (*), que me impulsó a ni siquiera mandar manuscritos a una editorial era la ausencia de herramientas para controlar las ventas de mis libros, es decir contar solo con la palabra del editor, pero ahora con google play y Amazon me encuentro con lo mismo, solo sé lo que me dicen, y claro, como son muy buena gente, me los creo. Quien roba a quién aquí, no hay manera de saber cuan honrada es la industria, ni la editorial ni las librerías on line, pero una cosa está clara, siempre, al final, el más primo es el autor que a penas puede comer pero da de comer a todos. Yo, como soy un bicho orgulloso, prefiero morirme de hambre a que se aprovechen de mi trabajo.

    (*) además de que es Imposible publicar en creative commons, perder la propiedad de tu novela, unos margenes abusivos, no tener el control del resultado final de tu libro y la flamante idea de que yo podría hacer las cosas mejor, jeje, que iluso que soy.

    Mucho más extendida está mi opinión en el prologo de Motor origen que podéis leer aquí ( http://www.vicensjordana.net/blog/?page_id=531 ) y que salvo matices sigue igual dos años después de su escritura.

  16. […] del libro dejó de ganar 350 millones por la piratería. Eso significa que nuestros piratas patrios se han leído más de 25 millones de libros este año lo que les convertiría en los piratas más ilustrados del […]

  17. […] ganar 350 millones por la piratería que han sido ya contestados en varios sitios, pero que destaco Piratería, libros, correveidiles e irresponsables. En todas estas declaraciones se puede ver claramente que están en la fase de negación, donde se […]

  18. […] De hecho, ni tan siquiera tenemos las cifras de venta de ebooks en nuestro idioma, todo son correveidiles, contabilidad creativa o un culebrón digital, según quién lo diga o cómo se diga, pero todos […]

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