Caravaggio-The_Conversion_on_the_Way_to_Damascus– Imagen: Conversión de Pablo camino de Damasco, de Caravaggio (ver fuente)-

Hace algo más de un año Amazon abrió tienda en España. Para glosar tan magno aniversario el diario ABC tuvo a bien dar un masaje –mal disfrazado de entrevista– a Koro Castellano, directora de adquisición de contenidos de Kindle en España. Como veremos, Castellano no permite que la caprichosa realidad, ni el mal periodismo, le estropeen un buen titular.

Nota: hace semanas que no publico ningún artículo. Empezaré a ponerme al día pero es posible que la noticia sea ya un poco antigua. En este caso creo que mantiene su frescura pues permite ver qué tipo de personaje gestiona las cosas de Kindle en España.

Hace cosa de un año yo tenía una buena imagen de Amazon. Era consciente que su modelo de negocio entraña riesgos e introduce no pocos desequilibrios en los mercados en los que opera directamente, pero su buen servicio y su abundante catálogo, así como las prestaciones de su Kindle, eran los mejores del mercado con una gran diferencia. Un año más tarde la opinión que me merece Amazon es mucho más sombría; este cambio de apreciación ha sido causado por algunos errores de la empresa pero, especialmente, por la petulancia de Koro Castellano. Este será el tercer artículo en un año en el que pongo en evidencia el desprecio de Amazon España por la inteligencia de sus clientes. Y será el segundo en el que confronte la realidad con Koro Castellano. Si la realidad fuera tan dura como la piedra, los resultados del encuentro serían tan desagradables como lo fueron para el obispo Samuel Wilberforce hace más de cien años tras una caída del caballo mucho menos trascendente que la de Pablo de Tarso.

La entrevista en sí es insulsa, pelota, sin mordiente, sin interés; tampoco es hagiográfica: la diferencia entre el peloteo y la hagiografía es que la segunda sólo es posible con personajes de cierta talla. Si fuera un espacio publicitario ni me molestaría en hablar de ello –cada cual es libre de hundir su propia imagen con su propio dinero- pero ABC intenta colar publicidad como si fuera información. Poco antes ya lo hizo El Cultural en una entrevista muy parecida. En diciembre, Koro estaba de bolos.

Este es un artículo en defensa propia, lo escribo como cliente de Amazon y usuario de un Kindle. Desde el más genuino cabreo repasaré algunos pasajes del masaje.

Y dijo Amazon: No es bueno que el hombre esté solo, haréle ayuda idónea para él. Crearé Kindle”

Para Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno-, antes del Advenimiento de Amazon los españoles vivíamos en la ignorancia digital:

Pero, lo más importante, es que antes de que viniera Kindle a España, si miras hacia atrás, yo no tengo memoria de que la gente tuviera muy claro qué era un libro electrónico, de que a mi alrededor se leyera en digital, de que esto formara parte de la conversación cotidiana, y un año después nos hemos incorporado a la vida cotidiana. Leer en digital es algo completamente natural y eso forma parte de un cambio de hábitos y de un cambio social muy importante. Ahora no se lee como antes, se lee de una manera diferente.

Antes de que viniera Kindle a España, antes incluso de que fuéramos salvos por Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno- vivíamos en la Oscuridad, en el Error, en la Herejía. ¡Koro no tiene memoria que la gente tuviera muy claro qué era un libro electrónico! ¡A su alrededor no se leía en digital! –que lo soportara habla bien de su fortaleza de espíritu y su privilegiada conexión con al Altísimo Jeff– ¡Ahora no se lee como antes, se lee de una manera diferente! Bebamos pues, sus enseñanzas, como beben los corderos la leche de sus madres.

Sí amigos: no importa que muchos de nosotros ya habláramos de ello desde hace algunos años –algunos desde hace casi una década-, o que otros, como el incombustible Juan González de la Cámara, director general de Grammata, peregrinara de conferencia en conferencia, de taller en taller, de editorial en editorial, hablando de las bondades del libro digital. No importa que los medios de comunicación llevaran un lustro hablando –y desbarrando- del asunto. Todo ello sólo cobra sentido a la luz de la llegada de Kindle y de Koro Castellano -Jeff la tenga en su seno. Supongo que el Juan Bautista de la cosa debe ser Javier Celaya; servidor se conforma con un disfraz de romano y dudo del papel de Judas.

Al César lo que es del César; a Amazon lo que es de Amazon”

Tras sacarnos del error, la periodista –es un decir- de ABC le pregunta qué piensa Amazon del funcionamiento de la Ley Sinde. Koro Castellano -Jeff la tenga en su seno- responde:

Respetamos y respetaremos lo que diga la ley y los distintos gobiernos de los países en los que operamos. No entramos a valorar si los distintos gobiernos hacen bien o mal su trabajo.

¿Recuerdan cuando un periodista occidental le pregunta a un déspota oriental lo que opina sobre los derechos humanos? Pues a eso me recuerda su respuesta. Lo cierto es que el problema ya está en la pregunta: la periodista –es un decir- pregunta por la opinión de Amazon, cuando las empresas pueden tener posicionamientos corporativos, pero nunca opiniones o pensamientos, reservados a las personas que las dirigen. Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno- da una respuesta de manual de comunicación corporativa –del manual mediocre- y responde algo que no significa absolutamente nada.

Un periodista de los de antes, de un periódico de los de antes, hubiera puesto a Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno- en un aprieto. No es el caso, tal como vemos en su respuesta a cuántos ejemplares coloca el libro más vendido del mes en Amazon.es:

No damos cifras de ventas. Las tenemos, pero no las damos porque a nuestros competidores les encantaría saberlas. Es algo que manejamos de manera bastante confidencial. Te invito a que entres y veas cuáles son los libros más vendidos y cómo cambia la lista, es muy curioso.

Pérfidos que son esos competidores, oiga. Bueno, en realidad Amazon ni tan sólo facilita el agregado de lo que yo compro como cliente, una información que he generado con mi dinero. En su momento ya conté cómo tuve que perder un buen rato haciendo la suma. Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno- no dice que no dan las cifras de ventas porque las grandes editoriales no quieren darlas, entre otros motivos. Lo de invitar a la periodista a entrar en su web a ver lo curioso que es eso de ver cambiar la lista es chupi-lerendi y muestra la talla de comunicadora de la profesional del medio.

También hay espacio para el mareo de perdiz o la más simple inopia, como cuando le preguntan si el libro electrónico va a acabar con el de papel:

Me encantaría tener una bola de cristal, pero lo importante es leer, el amor por la lectura, sea en físico o en digital.

Las nubes se levantan y los pajaritos cantan. No Koro, no te han preguntado eso, te están preguntando, como presunta conocedora – ¿experta?- de esto de vender libros digitales cómo ves el futuro del libro a corto, medio o largo plazo. Tú, Koro, en vez de dar una respuesta que demuestre que eres una buena profesional del asunto, te limitas a darnos en la cabeza, una vez más, con el manual flower-power de comunicación corporativa de Amazon. Para eso, Koro, no te necesitamos, nos bastaría hablar con la agencia de comunicación de Amazon en España, pues nos daría las mismas respuestas pero sin intentar evangelizarnos en modo colegui-chupi-guai. Es decir: sería todo más aburrido –no mucho más- pero más honesto.

Ya entiendo que Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno- no quiere ponerse de culo con los adalides del libro digital ni con los defensores del libro de papel, sean incluidos los que se ganan el pan en uno y otro lado; ya entiendo que las directrices de Amazon en España deben ser las de ofrecer un perfil más bien bajo y he visto anularse más de una aparición de Koro Castellano –Jeff la tenga en su seno- en cursillos, talleres o mesas redondas a ultimísima hora por política de comunicación de Amazon (¿no conocía esa política cuando aceptó ir la primera vez? Ya da igual…); pero de ahí a no responder absolutamente nada en un masaje-entrevista media un abismo.

Como es imposible no comunicar, lo que Amazon España acaba comunicando es vergonzoso. Una buena muestra, la penúltima pregunta:

¿Pero es muy distinto el lector?

No te puedo dar esos datos, lo siento. Yo te diría que el lector de libros digitales lee mucho más que el de libros de papel.

Traducción: ¡Jo tía, como me preguntas eso! Pues no sé, ¿no? O sí lo sé, pero no te lo cuento, ¿no? A estas alturas de la entrevista empiezo a pensar que no nos puede dar estos datos porque… porque los desconoce. No lo sabe. Alguien en Amazon España, algún técnico de marketing, debe saberlo. Pero creo que ella no tiene ni puñetera idea. Al menos eso es lo que se desprende de la lectura de la entrevista.

El trato dispensado por Amazon España y las palabras vertidas por Koro Castellano han conseguido que la buena imagen que yo tenía de Amazon se hundiera en poco más de un año. Se ha degradado lo suficiente como para que me plantee seriamente pasarme a Casa del Libro y a Tagus, una opción que, hace tan solo un año, era impensable. Pero en Casa del Libro alguien ha empezado a hacer las cosas bien –o muy bien en algunos aspectos- y, sin ruido, sin prisa pero sin pausa ha empezado a mejorar el servicio, la experiencia de usuario y la calidad de sus dispositivos.

Bonus track. Parece que Amazon España es especialista en patinaje periodístico, tal como se puede comprobar leyendo el siguiente artículo de Manuel Ángel Méndez, del 12 de septiembre de 2012 (viejuno, pero igualmente ilustrativo): El fiasco de comunicación de Amazon España.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

6 Comments

  1. Me has hecho reir y mucho. Pensaré en las otras opciones. Ahora ya sé quién es la tal Koro, jeff la tenga en su seno y, haré lo que crea oportuno. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas. Por otra parte, es maraviloso dedicarle un rato al cuadro que traes. Gracias y besos,

    1. Me alegro que te divirtieras! En cuanto al cuadro, tienes razón, es lo mejor del artículo.

      Gracias por tus palabras!

      Bernat

  2. Bravo! ¿Por qué costará tanto decir las cosas como son?

    1. Bueno, porque posiblemente al hacerlo pagamos un precio. Además, Koro Castellano viene del mundo periodístico, y ya se sabe que perro no muerde perro, o entre bomberos está feo pisarse la manguera. Hay círculos muy pequeños y muy cerrados donde es peligroso salirse de tono.

  3. “Amazon no fue la precursora del e-book in Spain”

    Me gustaría aclarar que cuando Kindle o Amazon se implantó aquí en España no se sabia que era un e-book, eso no es correcto ni cierto, lo acabo de leer en una entrevista en ABC. La representante de Amazon de contenidos digitales ha declarado recientemente que tras la llegada de Amazon en España no se conocía que era un e-book aquí:
    «Antes de que viniera Kindle, no tengo memoria de que la gente supiera qué era un e-book»
    Esta señora desconoce o no tiene memoria histórica ni experiencia de los principios del libro electrónico en España, creo que todo esto le viene de nuevo.
    Cuando Amazón entró en España, ya existían hacia un lustro dispositivos como el iLiad, el Papyre con patente de marca nacional, el bonito y ligero multicolor Cool-er, el metálico Sony Reader de alto precio y otros más.
    Ya por el 2009/10 se crearon plataformas nacionales como 36-L de Leqtor, Publidisa (10 años), edi.cat y otras…, ferias como Ficod 2010 de contenidos digitales con una “zona corner” para el “libro electrónico” creada por Ángel María de Bubok, además de ferias como el Liber 2010 en las que estaba presente el libro electrónico durante estos últimos años.
    La universidades Españolas fueron precursoras en e-books de contenidos curriculares en sus plataformas hace ya años.

    Desde mediados de dos mil y ya en Grammata en el año 2009 me pasé la vida evangelizando por las editoriales, bibliotecas, librerías, universidades de todo en país para explicar que era un libro electrónico y su entorno, que era un dispositivo de tinta electrónica y el futuro que nos depararía en el sector editorial.

    Saludos.

    L@ S@l@m@ndr@ 13 de marzo de 2013

    1. Hola Jaime,

      Pues así es. Sois muchos los que, desde hace mucho tiempo, os dedicais a esto como para que ahora vengan a descubrirnos la sopa de ajo o reinventar la rueda. La lástima es que el periodista se lo traga, ergo el trabajo de documentación… pues va como va. O eso, o tocaba publicar la entrevista sí, o sí.

      Gracias por tu aportación!

      Bernat

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