Lucía Etxebarría ha decidido dejar de escribir durante unos años. El motivo es que su última novela, “El contenido del silencio”, se vende menos en las librerías de lo que se descarga ilegalmente en Internet. La escritora exhibe un parco conocimiento de lo que es o puede ser un escritor y un artista. En sus palabras sólo hay espacio para los escritores que se ganan la vida escribiendo, mandando al resto al limbo de los estúpidos que trabajan por nada, aunque lo hagan por amor al arte. A Etxebarría parece interesarle sólo el vil metal. Veamos por qué.

La propia Lucía Etxebarría ha argumentado su decisión en su cuenta de Facebook. No voy a aludir a la noticia en los medios, pues su testimonio de primera mano es preferible. El único fragmento que reproduciré será el primer párrafo, que resume toda su tesis posterior (recomiendo la alucinógena lectura de todo el texto y del resto de comentarios de la escritora en su perfil de Facebook):

Como ya anuncié ayer, mi intención, de momento, es dejar de escribir novelas por unos años. Me sorprende enormemente que tanta gente no lo haya entendido y que, para colmo, me critique por ello. No sé en qué trabaja esa gente a la que ha sentado tan mal lo que he dicho. No sé si sus padres los mantienen o si han heredado una fortuna. A mí no me mantienen ni mis padres ni un marido ni un ex marido, y por lo tanto tengo que trabajar para vivir. Porque mantengo mi casa y a mi hija.

Dejar de escribir novelas es una decisión personal e intransferible que no debe ser criticada. Libre es de hacerlo. Ella no vive sólo de las novelas sino también de sus colaboraciones en prensa, por eso puede permitirse tomar esta decisión. La procedencia de sus ingresos, siendo diversa, también es harto interesante si tenemos en cuenta lo siguiente:

a/ Ganó el Premio Planeta de 2004, embolsándose 600.000 €. Muchos españoles necesitan trabajar 20 años para cobrar esa cifra. A otros muchos les gustaría no tardar más de 30 años para llegar a ella.

b/ Ganar un Planeta no requiere más esfuerzo que escribir cualquier otra novela. Si un escritor gana podemos hablar de un pelotazo literario. La inmensa mayoría de escritores que publican se conformarían con recibir algo a cambio de su esfuerzo, aunque no compense. La mayoría ni tan siquiera puede vivir de ello. Otra silenciosa mayoría ni tan siquiera puede publicar.

c/ No niego que Lucía Etxebarría se mereciera el Planeta. Pero debemos convenir que es un premio… bien gestionado. Ante eso no tengo ningún problema y lo digo en serio. Para mí no es problema que todos los ganadores y finalistas sean más o menos conocidos, que se repitan poco, que nunca gane nadie realmente desconocido –mira que es casualidad- que Planeta encargue premios a autores comerciales si las obras presentadas son un pestiño o no las juzgan rentables. De ahí el berrinche de Juan Marsé cuando ganó Maria de la Pau Janer en 2005. Es un premio convocado por una empresa privada y con su dinero Planeta hace lo que le da la gana. Insisto: es lícito.

d/ ¿De qué vive Lucía Etxebarría?: del Premio Planeta de 2004. No sólo del dinero –y de los intereses- sino también del efecto Mateo: ganar el premio es tan relevante que a partir de ese momento el caché y el prestigio del ganador sube. Etxebarría vive y vivirá muchos años del Planeta, sea del premio en metálico, sea del renombre alcanzado. No necesita vivir exactamente del esfuerzo de cada novela o artículo. No es criticable, pero debemos tenerlo en cuenta: no vive en una fría y húmeda buhardilla ni escribe a la lumbre de una vela.

Lucía Etxebarría defiende el trabajo remunerado de artistas consagrados como Miguel Ángel, Baudelaire, Shakespeare, Goya o Velázquez. Supongo que se compara con ellos como artista que merece vivir de sus obras. Considera que sólo es cultura aquella por la que se paga, despreciando cualquier actividad cultural o artística anónima y gratuita. Que la cultura y el arte pueden ser gratuitos es tan evidente que sonroja tener que recordarlo. Leer este blog es gratis porque yo decido que así sea. Mi padre pinta porque disfruta haciéndolo y, aunque de vez en cuando vende sus cuadros, si no lo hiciera seguiría pintando. Sigo más de 50 blogs que no me cobran un duro por sus excelentes contenidos, normalmente mucho mejores que los artículos que Etxebarría cobra por escribir. Algunos de estos autores consiguen pingües beneficios mediante publicidad ¿Yo cobraría por escribir? ¡Claro! Pero no me negaré a escribir por el simple hecho que no me paguen. Dejaré de escribir cuando ya no me compense personalmente hacerlo.

La escritora valenciana se queja de la remuneración que recibe por sus obras. Ahora es el momento de recordar los 600.000 € del Premio Planeta. Es cierto que son un adelanto, pero casi nadie puede soñar ni con adelantos cien veces inferiores. Si el sistema con el que la edición trabaja es tan estúpido como para estimar las ventas del siguiente en función del anterior cuando hablamos de libros y no de cafeteras, no es problema del público. Si el sistema de la edición en papel es tan ineficiente que al escritor sólo le quedan las migajas, tampoco es problema del público. Si la última novela de Etxebarría se vende peor que la anterior, tampoco es problema del público. Si esta escritora no dice ni mu contra una cadena de valor que se aprovecha de ella, tampoco es problema del público. ¿Se ha planteado Lucía Etxebarría que su última novela puede no gustar tanto como otras de sus obras?

En caso de comprar su novela me gustaría hacerlo en formato digital. ¿Puedo? En Amazon no puedo. En Casa del Libro tampoco. Ambos me remiten a la edición impresa. Una de dos: o me lo compro en papel o me lo bajo de la Internet Oscura. Ya he dejado muy claro que en papel no lo quiero. No me bajaré una copia ilegal porque sus novelas no me gustan, pero en caso contrario es posible que sí lo hiciera. ¿Por qué? Porque es un insulto para el público que a estas alturas un libro editado en 2011 no esté disponible en algún formato digital.

Llegamos aquí al meollo del asunto: Etxebarría carga contra su público potencial. Para empezar, desprecia a quienes sí han comprado su novela, a quienes compraron las anteriores y a quienes comprarían las siguientes. Desconoce que una parte de las descargas se convierten en ventas. Desconoce que aquellas obras que se comercializan en formato digital bajo un DRM misericordioso y a un precio razonable se venden bien, de lo contrario Amazon sería una gran institución benéfica. Desconoce que la piratería no afecta de forma apreciable al negocio de la cultura según un reciente estudio del Gobierno de Suiza, entre otros. Desconoce –más bien simula desconocer- el destino que la música corrió al empecinarse en parar el océano con las manos. Desconoce que la piratería es tan antigua como la imprenta y que siempre ha sido un problema, con o sin Internet.

Lucía Etxebarría no sabe de lo que habla. Tampoco parece tener ninguna intención de querer saberlo. Espero y deseo que alguien de Planeta la llame para explicarle un cuento, porque mucho me temo que si no hay versión digital de la novela ha sido porque a ella no le ha dado la gana de ceder esos derechos, puede que mal aconsejada por un agente literario todavía más cicatero y corto de vista que ella misma. Intuyo que, en contra de sus amenazas, no tardaremos en ver su nueva novela publicada en digital. Entonces sí podremos establecer comparaciones. Hasta entonces: prudencia y sentido común.

 

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

7 Comments

  1. No uso sombrero, pero en todo la extensión de su significado, me quito el sombrero ante este artículo que tan bien coincide con mi pensamiento y con el sentido común. Mi enhorabuena.

  2. Excelente. Esto es tener las cosas claras. No como otros… u otras.

  3. Roxana Quinteros 22 diciembre, 2011 at 13:31

    Hola :

    Me llamo Roxana Quinteros soy administradora de un sitio web. Tengo que decir que me ha gustado su página y le felicito por hacer un buen trabajo. Por ello me encantaria contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren tambien en su web.

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    Roxana Quinteros

  4. A mí me parece que este comentario es muy mediocre. Desvía completamente el tema y sus argumentos son incorrectos (que la escritora haya ganado dinero con sus libros no significa que no tenga el derecho a protestar si la están pirateando). Que tu hagas este blog gratis es tu problema, y a nadie le importa realmente. Si a apple le están pirateando, a todos nos parece muy bien que se tomen medidas. Y que digas que vas a piratear el libro porque no lo puedes comprar en amazon es igual que justificar que robas el cenicero de un restaurante porque está encima de la mesa.

    1. Hola Ana,

      Ante todo, gracias por tu opinión y por participar. He pensado que lo mejor era desgranar mis argumentos en un nuevo artículo:

      http://scriptaverba.wordpress.com/2011/12/24/a-vueltas-con-la-pirateria-sobre-el-caso-de-lucia-etxebarria/

      Te invito a que lo leas y sigamos debatiendo.

      ¡Gracias por pasarte por aquí!

      Bernat Ruiz

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  6. […] Por una vez el “señor Ministerio”, aún teniendo a Wert al frente, parece que hizo algo con un poco de sentido y no se unió a las filas de los detractores, que encabezan entre otros escritores tan de “renombre”, como Lucía Etxebarría. […]

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