The New York Times acaba de lanzar una aplicación para iOS 4.0, Blackberry y Android que permitirá seguir la campaña de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2012. La aplicación se llama Election 2012 ­–para qué romperse la cabeza si lo simple funciona- y ofrecerá información mediante noticias, opiniones, una guía de campaña y material multimedia. Hasta ahí una app de tantas. La novedad es que van a publicar noticias de otros.

En palabras del propio NYT en The Caucus, su blog sobre las elecciones:

But perhaps the best part about the new app is that it doesn’t just give you news from The Times. Clustered around the paper’s own reporting every day will be a smart collection of the best political journalism from other sources on the web, culled by Sarah Wheaton, a Times editor.

Que, traduciendo lo que he destacado en negrita, significa:

…cada día se ofrecerá una cuidadosa selección del mejor periodismo político proveniente de otras fuentes…

¡Oh! ¡Cielos! ¡En el NYT se han vuelto locos! ¡Suicidio profesional! ¡Hemorragia informativa! Pues no. En el mismo The Caucus, tras el párrafo mencionado, agregan esto:

The result? You literally don’t have to go anywhere else for your political news.

Esto es un argumento persuasivo y el resto son fruslerías: Ven, léenos a nosotros, lee lo que dicen aquellos que nosotros pensamos que son los mejores y no te rompas más la cabeza. Ignoro los detalles y, por lo tanto, no sé cuanta información enlazarán ni de qué modo lo harán. Lo que sí está claro es que deben haber hablado con los medios enlazados dada la suspicacia de sus colegas profesionales con este tipo de cosas. Si muchos periódicos montaban en cólera –algunos siguen en ello- por un quítame allá unos links, peor sería que un gran medio enlazara a otro sin pedirle permiso o informarle gentilmente que lo hará. Pero aunque no fuera así: lo importante es que han entendido que en la Web 2.0, enlazar es enriquecedor para todos, siguiendo aquella máxima de Jeff Jarvis:

Concéntrate en aquello que mejor sabes hacer y enlaza todo lo demás

No es que el rotativo neoyorquino no sepa hacer todo lo demás, es que hay otros que también lo hacen muy bien, lo hacen mejor o que les complementan. Supongo que The New York Times parte de un análisis pragmático sobre ciertos aspectos:

a/ Oferta: la abundancia de oferta informativa es tal que ningún medio, por fuerte que sea, puede pretender ser la única fuente de información.  Uno puede aspirar a ser el mejor –y lo será sólo para una parte de la audiencia- pero ya no puede ser el único. Ni el NYT, ni The Washington Post, ni El País, ni La Vanguardia, cada cual en su territorio, son ya el único periódico, la única fuente, de su público.

b/ Público: el público se ha vuelto promiscuo. Hasta hace muy pocos años, lo habitual era informarse mediante un periódico, una emisora de radio y/o un canal de televisión. El entretenimiento entraba por otros lugares, pero se era fiel a un canal informativo, pues ofrecía una visión acorde con la forma de pensar de cada cual –dicho de forma menos amable: uno buscaba el medio que le confirmara sus prejuicios. A no ser que una persona siga viviendo en un entorno puramente analógico, ese escenario es ya imposible en el Primer Mundo.

c/ Tecnología: si la Web 1.0 ya se basaba en el enlace, la 2.0 se basa en la interacción, por eso es social. Aquí ya no hay emisores y receptores, aquí hay prosumidores que también crean contenido. Sea de forma fragmentaria, ocasional, contradictoria. Sea de forma coherente, regular, con argumentos, hoy todos podemos emitir información relevante para alguien. Ya no sirve de nada que un periódico le diga a su público que le lea sólo a él: el público ha aprendido que como ese periódico hay muchos, y otros, aun siendo mucho más pequeños, son mejores en ciertos temas.

El NYT sabe que es imposible impedir el acceso del público a una gran oferta. Sabe que dicho público es promiscuo. Sabe que la oferta alternativa es, en ocasiones, inevitablemente mejor que sus propios contenidos o necesariamente complementaria. Este podría ser un panorama apocalíptico para muchos, pero ellos han optado por el pragmatismo: si no puedo impedir que mis lectores me sean infieles, casi lo mejor será que lo sean en mi casa, viendo mi publicidad y pagándome a mí. La nueva app se basará en un modelo freemium de negocio: lo más básico será gratuito, pero si quieres mucho más, tendrás que pagar por el acceso. Para los suscriptores del NYT el servicio será gratuito, con lo cual, además, añaden argumentos de fidelización para que sus lectores no se vayan.

Tal como dice Fiona Sprull, editora de nuevos medios en NYT (ver nota de prensa):

There is a mountain of political news and information out there. We’re trying to make it easier for people by pairing The Times’s distinguished political coverage with a curated take on the best stories from around the Web and the social-media universe.

Ahí fuera hay una montaña de noticias e información. Así de simple. O el NYT va a la montaña o sus lectores irán sin él. De lo que podemos estar seguros es que la montaña seguirá creciendo, y sólo soluciones inteligentes y prosociales como las del New York Times van a conseguir competir de forma rentable. Soluciones que aporten una capa de orden a una montaña de información muy desordenada. He ahí el gran reto y el gran argumento de venta: We’re trying to make it easier for people by pairing The Times’s distinguished political coverage with a curated take on the best stories from around the Web and the social-media universe. Yo también quiero encontrar medios que me faciliten la vida. Y quiero pagar por su producto. Para empezar, me gustaría ver más noticias de periódicos digitales españoles repletas de enlaces. Es fácil. Yo lo hago en cada uno de mis artículos y nadie me paga por ello. ¿Por qué a ellos les cuesta tanto?

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional