GATNEGRE

Jesusito de mi vida, que me quede como estoy. Eso es lo que debe pensar Juan Luis Cebrián cada vez que le llama alguno de sus acreedores y se acuerda del gigante que Jesús de Polanco puso en sus manos. Mientras, en Planeta no acaban de poner del todo las barbas a remojar y Libranda, uno de los buques insignia del libro digital en España, cada vez es menos español. Malos tiempos para un imperio cultural en el que se va poniendo el sol.

PRISA está quebrada, acumula una deuda aproximada de tres mil millones de euros y su situación es tal que todos sus activos, sean buenos, malos o peores están disponibles para la venta. Hay quien dice que valoran venderse la cadena SER, líder de radio privada en España. Otros dijeron en su momento que el siguiente paso era venderse Santillana. Algunos objetan que siendo los dos negocios más rentables del grupo eso no tiene mucho sentido; al contrario, lo más jugoso, lo que más liquidez aportará a PRISA será la venta, total o parcial, de sus mejores activos.

PRISA ya vendió a precio de saldo los sellos literarios de Santillana. En caso de no vender una parte de su negocio radiofónico le tocaría el turno al lucrativo negocio del libro de texto, líder en España y en América Latina. Una parte ya pertenece a un fondo de inversión, Victoria Capital Partners, que en 2009 –cuando éste se denominaba DLJ South American Partners– adquirió un 25% por 250 millones de euros, por lo que podríamos suponer que el 75% restante rondaría los 750 millones si no fuera por la inevitable devaluación que los activos han sufrido con la crisis, el estado comatoso del grupo y porque, en estos casos –como ya sucedió con la calderilla que le dieron por los sellos literarios– los posibles compradores presionan a la baja. Si tuviera que hacer de pitoniso –tarea en la que he demostrado históricamente una casi total incompetencia– yo diría que antes de fin de año empezaremos a oír hablar de Pearson y que una hipotética operación podría cerrarse, a más tardar, a principios de 2015. Los fondos de inversión no quieren ruido pero tampoco quieren pérdidas y, a largo plazo, lo que quieren es vender con sustanciales beneficios. Es posible que ese 25% en manos de VCP presione para que Santillana se venda a tiempo.

Este mes de agosto PRISA ha recomprado algo más de cuatrocientos millones de deuda tras conseguir que los bancos que todavía no habían vendido su deuda a fondos buitre aceptaran una quita del 25% –no lo intenten con sus hipotecas– pero eso sólo aleja un poco la quiebra técnica. PRISA necesita vender y venderá, la pregunta es qué, cuándo y por cuánto. Una PRISA saneada será siempre una buena noticia, pero también será un grupo cada vez más pequeño y más irrelevante.

Algo mejor está Planeta, aunque los bancos ya le han dado un aviso muy serio: tiene que vender activos para reducir una deuda que ya supera los mil millones de euros. Lo más vendible está en el audiovisual porque el negocio editorial arroja pérdidas desde 2012 y no se prevé que 2013 y 2014 sean mejores, al contrario. Aunque el Grupo Planeta pierde dinero editando y vendiendo libros, recientemente compró el 50% que le faltaba para controlar totalmente Círculo de Lectores en España mientras Bertelsmann cerrará – ojo, no venderá, cerrará– su club de compra y venta directa en Alemania, Austria y Suiza a finales de 2015, lugares en los que, como ustedes saben, vive gente que lee más bien poco. No sé qué oráculo consulta José Manuel Lara, pero debe ser mejor que el que tienen en nómina los alemanes.

¿Qué hará Planeta con el 100% de Círculo de Lectores? Misterio, aunque lo cierto es que el grupo es fuerte en coleccionables y venta directa mediante Planeta DeAgostini, de la cual controla el 50% –el otro 50% está en manos de la italiana DeAgostini. El 100% de Círculo también le permite ejercer un control más firme sobre Nubico, aunque el control de tan modesto negocio no impresionará a sus acreedores.

Hablando de lectura en la nube, Planeta Corporación –vehículo de inversiones de la familia Lara– llegó a controlar un 25% de las acciones de Grupo ZED –actualmente sólo el 12,5% a causa de la dilución de las participaciones por la entrada del banco Santander, aunque creo que entre estos dos hay algo personal. Si esto tiene cierta importancia es porque desde hace unos meses Grupo ZED es socio de referencia de 24symbols, la otra plataforma española de lectura en la nube, a quien el Grupo Planeta siempre se ha negado a vender contenidos –no son los únicos, Penguin Random House también se ha negado– pese a tener un modelo de negocio más desarrollado que el de Nubico, más usuarios dados de alta y más títulos en oferta. No sé si han oído hablar del perro del hortelano.

De quien seguro que sí han oído hablar es de Libranda, el gran líder español en la distribución de contenidos digitales en castellano. Nació bajo toda la pompa y circunstancia de la que nuestro periodismo cultural fue capaz. Con el tiempo su tratamiento en prensa ha disminuido hasta la desaparición. La comunicación sobre el distribuidor digital es de perfil tan bajo que en ninguno de los grandes medios españoles encontrarán la noticia más importante sobre Libranda desde su fundación: el pasado 22 de julio la canadiense De Marque, distribuidora de contenidos digitales en lengua francesa e inglesa, compró una participación indeterminada de la empresa española y a cambio Libranda se integrará en la plataforma Cantook Hub. Al parecer en la pasada Feria de Frankfurt la cosa estaba ya bastante madura pero han preferido firmar el acuerdo a finales del mes de julio por aquello de irse de vacaciones con los deberes hechos y los periodistas –los de verdad y los culturales- mirando hacia la playa.

Éste no es un trato paritario pues De Marque es mucho más grande que Libranda; mientras la distribuidora española gestiona el catálogo de unos 200 sellos, la canadiense trabaja con unos 650 y un total de 100.000 títulos.

De los actores de la trama sólo De Marque ha publicado una nota de prensa en la que no consta qué porcentaje de participación ha adquirido, nota de prensa que ha sido reproducida por medios especializados. No busquen ninguna referencia en la web de Libranda, como es habitual no la encontrarán –la última noticia es del 12 de junio. De Marque acompaña su nota con una foto donde se ve a todo el mundo muy sonriente:

demarque-libranda-agreement-signature– Imagen: De Marque –

Cuando el que compra no dice qué compra y el comprado ni siquiera dice qué parte le han comprado es que la operación tiene algo de vergonzante para el segundo y hay suficiente buen rollo con el primero para que éste no saque la banda de música al completo.

¿Qué ha comprado De Marque? Una participación lo suficientemente sustanciosa como para meter la cuchara en el negocio y sentar a alguien en el Consejo de Administración. Dudo que haya comprado menos de un 15% y, aunque ahora la participación sea minoritaria su objetivo a corto o medio plazo debería ser el control efectivo de la compañía mediante la compra de un paquete mayor, operación que, de realizarse, tendría lugar dentro de 2015 –barrunto que en el primer semestre. No tendría mucha lógica industrial –o yo no la veo– ceder tecnología integrar a Libranda en Cantook Hub para limitarse a una posición financiera. El objetivo, a medio plazo, es tomar una buena posición en el mercado digital en castellano. El resultado, a largo plazo, es que el que nos vendieron como campeón español de la distribución digital en castellano dejará de ser español, o lo será bastante menos. A mí me la trae al pairo, pero es una muy mala noticia para los adictos a la Marca España y sus alharacas editoriales.

El que no desaparece pierde dinero y, el que no –o también- vende. Los de siempre no permiten que la realidad les estropee un buen titular y hace poco publicaron delirios triunfalistas como éste:

LIBROG

No se pierdan la disección que hizo la Patrulla de Salvación y entenderán por qué la gran edición española y buena parte de la industria cultural de este país no se entera de qué sucede ni tiene ni idea de qué hacer, cual gato paralizado ante los faros del autobús que se le echa encima en pleno crepúsculo.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

2 Comments

  1. Los que aparecen la fotografía no tienen ninguno ni idea de todo esto, los conozco uno a uno, hace falta un cambio.

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