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El primer modelo de préstamo digital en España está a punto de entrar en vigor y ha sido fruto del acuerdo entre el Gobierno vasco y los representantes de los editores de Euskadi. Se prevé que durante el mes de julio esté preparada la plataforma que permita a Liburuklik, la biblioteca digital vasca, ofrecer el servicio de préstamo.

Objetivos del acuerdo y características del modelo

El modelo se basa en la venta, por parte de los mencionados editores, de licencias no concurrentes que autorizan 20 préstamos por título durante un tiempo indefinido. Eso significa que no hay un límite temporal para que los veinte préstamos se lleven a cabo; el Gobierno Vasco no deberá renovar la licencia correspondiente hasta que expire el último de sus préstamos –y eso sólo si lo desea. Estos son sus principales objetivos:

  • Apoyar la edición digital de las editoriales de Euskadi
  • Fomentar la digitalización de la lectura
  • Ofrecer una alternativa legal a la piratería

Las características para los usuarios son:

  • Cada socio de Liburuklik sólo podrá pedir prestado un libro digital cada vez.
  • El tiempo máximo de préstamo se establece en 21 días. Si cada libro se prestara 20 veces y agotara en cada préstamo los 21 días, estaríamos hablando de 420 días de préstamo potencial por cada licencia.
  • El préstamo estará disponible las 24 horas desde la web de Liburuklik; no será necesario acudir a la biblioteca.
  • El préstamo estará disponible en dos modalidades:
    • Descarga: el socio puede descargar el título en préstamo a su dispositivo (PC, tableta, smartphone o e-book). Este archivo cuenta con una protección que no permite copia, ni ser difundido a otros usuarios.
    • Streaming: Liburuklik permite la lectura del título seleccionado en la nube, excepto en los e-readers.

En cuanto a las características económicas y comerciales:

  • Liburuklik comprará directamente las licencias a los editores.
  • La compra de los libros digitales se realizará al precio digital de mercado, al que se le aplicará el 15% de descuento para bibliotecas.
  • El Gobierno Vasco tiene previsto comprar, durante 2014, un total aproximado de 25.000 licencias, que equivalen a 500.000 préstamos.
  • 8.750 licencias (175.000 préstamos) serán en euskera y 16.250 (325.000 préstamos) en castellano.
  • Un mismo título podrá tener más de una licencia para cubrir la demanda del mismo título por varios usuarios simultáneamente; es decir, las licencias son no concurrentes.
  • El presupuesto es de 270.000 euros para la compra de esas licencias en 2014, lo cual arroja una media de 10,8 euros por licencia o 0,54 euros por préstamo.

Una comisión formada por bibliotecarios se encargará de seleccionar qué títulos digitales deberán adquirirse. Dicha selección se hará con criterios de uso de los socios de las bibliotecas, lo que implica compra de títulos de publicación reciente.

La Red de Lectura Pública de Euskadi se compone de 230 bibliotecas, con más de 540.000 asociados, que pidieron prestados más de dos millones de libros en 2013.

Las luces y las sombras de un buen acuerdo

Debemos felicitarnos que una administración pública se haya atrevido a llevar a cabo una iniciativa que, por su volumen, ya no es una prueba piloto. Llega un punto en que las experiencias piloto y los presupuestos de juguete dejan de ser útiles, tal como Jeremy Rifkin expone en La tercera revolución industrial (Paidós 2011. Edición digital, Loc. 1996):

“Basta ya de autobuses piloto”, exclamó alguien desde el otro extremo de la gigantesca mesa de conferencias. Diez pares de ojos se giraron nerviosos para fijarse en Herbert Kohler, uno de los vicepresidentes de Daimler, responsable de investigación e ingeniería avanzada de dicho grupo empresarial. Pier Nabuurs, director gerente de KEMA, que se hallaba sentado al lado de Kohler, lo remató espetando: “Sí, estamos hartos de tanto pilotar”.

[…]

Kohler no había hecho más que manifestar una frustración compartida por todos los presentes. En torno a aquella mesa había representantes de algunas de las empresas más importantes del mundo. Lo que todos ellos tenían en común era que cada una de sus compañías estaba empezando a romper con la arquitectura característica de la Segunda Guerra Mundial y a aventurarse en una nueva era comercial, y apenas había comenzado a cobrar conciencia de cómo sus esfuerzos particulares podían encajar en un panorama económico más amplio. Todos querían agrandar la escala de su actividad, conscientes de que en ello radicaba la clave para garantizarse una veloz penetración de mercado.

Aunque la prudencia exige empezar a hacer experimentos en casa y con gaseosa pronto debe pasarse a mayores escalas si uno no quiere perder veinte años paseando ingeniosos autobuses movidos por gas natural, electricidad o hidrógeno sin terminar nunca de llevar a cabo la reconversión del transporte. Con el libro digital ocurre lo mismo, sólo que más rápido. Empezaba a hacerse tarde y, afortunadamente, en el País Vasco alguien decidió que era el momento de dejarse de pruebas y poner en marcha una biblioteca digital seria. La primera bondad del acuerdo es que existe y es ambicioso sin dejar de ser prudente.

El acuerdo es sencillo y de fácil aplicación, aunque me consta que han decidido construir su propia plataforma de préstamo y eso distrae recursos que hubieran cundido mejor en otros lugares. Ya hay suficientes buenos proveedores de servicios de préstamo digital como para volver a inventar la rueda. Pero, aún así, bienvenido sea también porque, si se hace bien, dará al proyecto algo más de autonomía política y operativa.

Los números del proyecto muestran luces y sombras. Luces en el apartado operativo, con una prudencia que será beneficiosa para Liburuklik y para los editores y no será perniciosa para los usuarios. El tiempo máximo de préstamo de 21 días es superior al quincenal que se aplica en la mayor parte de los préstamos de libros de papel. El número de préstamos por licencia –20- es muy conservador y juega claramente a favor de los editores. El contrapeso es que la licencia no caduca hasta que se ha efectuado el último préstamo. También es interesante que esté disponible tanto en la modalidad de descarga como en la de lectura en la nube: al fin van a ser los usuarios los que marquen el futuro de Liburuklik con su uso.

Más sombras ofrece el acuerdo entre editores y gobierno vasco. Que el acuerdo se establezca con los editores y no con los libreros es discutible pero ahí también habría que ver la disposición de los libreros vascos a colaborar; si los libreros no forman parte de la solución formarán parte del problema. Los editores han sido más rápidos o han tocado mejor las teclas que debían tocar –para ciertas cosas es (casi) tan importante tener padrinos políticos como tener razón y capacidad- y han conseguido formar parte de la solución.

Dejar fuera los libreros es separar completamente la biblioteca física de la digital, como si fueran realidades incomunicadas. Las bibliotecas, especialmente en las ciudades pequeñas y los pueblos, se imbrican con la sociedad también mediante las librerías. El problema es que, en un momento de transición, la percepción de legitimidad de la biblioteca digital pública provendrá de la red de bibliotecas físicas, pues de lo que se trata no es sólo de atraer a la biblioteca digital lectores que nunca usaban la biblioteca del barrio, sino conseguir que los usuarios de toda la vida prueben las ventajas de la lectura digital. Está por ver que la biblioteca digital vasca consiga hacer eso tal como parece planteada.

Donde más sombras hay es en el apartado económico. A la vista de los números, este acuerdo es una sustanciosa subvención encubierta bajo el vestido de una compra. Recordemos que la compra es directa al editor, de modo que aquí no hay margen para el librero; aunque al precio se le rebaje el 15% del PVP como señala el acuerdo, el margen para el editor seguirá siendo alto. Por la misma razón tampoco hay concurso posible: editores vascos hay los que hay, no podemos buscar otros.

Aunque de cada título se pueda comprar más de una licencia, 25.000 licencias me parece un poco abultado teniendo en cuenta que 8.750 serán en euskera; un vistazo en Amazon (a 9 de junio de 2014) nos muestra 380 títulos en dicha lengua. Eso significa que el gobierno vasco está a punto de comprar 23 licencias por título que, multiplicadas por 20 préstamos, equivalen a una media de 460 préstamos por título. ¿Qué sucederá con los libros en castellano teniendo en cuenta que a este acuerdo sólo pueden acogerse editores vascos? Según el informe El sector del libro en España 2011-2013, en 2012 se editaron en el País Vasco un total de 3.843 libros (Pag. 19, Tabla 18), de los cuales, según el Informe de Comercio Interior del Libro en España de 2012 (Pag. 135), 1.209 lo fueron en euskera. Si tomamos como referencia la mencionada oferta digital en euskera en Amazon veremos que el 31% de los títulos editados en esa lengua está disponible en digital. Es una buena proporción, aunque debemos tener en cuenta el desfase entre el 2012 y el 2014. Cuento a los autores autoeditados inclusos en la lista de Amazon porque estoy convencido que las cifras que manejo aquí se cumplirán y se superarán a poco que el acuerdo cuaje. Si aplicamos ese mismo 31% a los 2.634 títulos editados en castellano en el País Vasco –una fórmula estimativa cuestionable, pero por algún lugar hay que empezar- veremos que 816 libros para 16.250 arrojan unas 20 licencias por título, coherente con el cálculo para los libros en euskera. ¿Es mucho o poco?

Teniendo en cuenta el optimismo del Gobierno vasco, que prevé un total de 500.000 préstamos digitales para un universo de 540.000 usuarios que pidieron prestados unos dos millones de documentos en 2013, la cifra parece algo excesiva. Es cierto que la validez de las licencias es indefinida y sólo caducan al llegar a los 20 préstamos, pero los convenios públicos se firman para períodos concretos y si nos atenemos al gasto comprometido, todo dentro de 2014, estimar que el primer año el 20% del préstamo será digital (500.000 = 20% de 2.500.000 suponiendo –mucho suponer- que los préstamos digitales no se restarán de los físicos) es más que optimista. En un país perezoso en la adopción del libro digital, incluso una estimación del 10% el primer año ya me parecería arriesgado. Aplaudo tamaño optimismo.

Contamos con un caso reciente, con una prueba piloto que ya arroja resultados, la que está realizando la red de Bibliotecas Municipales de Cartagena. Txetxu Barandiarán analizó el caso hace unas semanas en su blog aportando información interesante:


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A la que añade:

Señalar también, a título informativo, que un tercio del catálogo, aproximadamente ha tenido más de dos préstamos y 341 libros, un 40% del fondo, no ha sido todavía solicitado en préstamo.

Datos que por lo menos deben hacernos ver que es un terreno en el que se debe avanzar con cautela en cuanto a inversiones y política se refiere.

Coincido con Barandiarán en que hay que ser cauto con las inversiones, no así con las políticas; por eso afirmo que el alcanzado en el País Vasco es un buen acuerdo pero posiblemente se haya dotado de un presupuesto excesivo para el catálogo disponible. Hagamos un cálculo simple pero orientativo: los usuarios de la red de bibliotecas de Cartagena son alrededor de 50.000 mientras que los del País Vasco superan un poco los 500.000. Con un mayor PIB per cápita y un mayor índice de lectura concederé a los usuarios vascos una relación de 1,5 en el uso de los libros digitales –son cuentas sui generis, pero mi intención es que le demos vueltas al asunto- respecto a los cartagineses. Si multiplicamos por 15 las veces que se ha prestado el libro de mayor éxito en Cartagena nos darán 750 préstamos, más de un 50% superior a los préstamos de media por título teóricamente previstos por el acuerdo vasco (460). El problema es que el séptimo título más prestado en Cartagena sólo lo ha sido 10 veces, con lo que el cálculo más benevolente arrojaría sólo 150 préstamos para el caso vasco. El uso esperado del catálogo previsto para 2014 sigue siendo algo exagerado en cuanto a número medio de licencias por título. La política es buena pero está sobredotada de recursos.

Si con cálculos de estar por casa el número de licencias y préstamos me parece alto, el precio que el Gobierno vasco pagará por ellos lo es en términos objetivos. Recordemos: 270.000 euros para 2014, lo cual arroja una media de 10,8 euros por licencia o 0,54 euros por préstamo a los cuales ya se ha aplicado el 15% de descuento, con lo que nos vamos casi a los 12€ de supuesto PVP digital. Si volvemos a echar un vistazo a Amazon y excluimos los autoeditados –que dejaría por los suelos cualquier media- veremos que pocos de los libros en euskera superan los 10 euros. Pocos significa que no cuestan 10,8 euros de media, sino que su techo puede estar cerca de los 12 o 13, con algunos pocos casos más caros. No sé qué precios han tomado como referencia pero parece más relacionado con alguna media en papel a la que se haya aplicado alguna rebaja –mayor al 15%- que no con alguna en digital. Tampoco han tomado como referencia los precios reales de los libros actuales, pues la media tampoco sale, a no ser que el Gobierno vasco sólo compre los libros más caros. Y no es el caso, debe comprarlos todos.

Es por estas cifras que sostengo que el acuerdo es una subvención encubierta. Aunque estoy en contra de las subvenciones a la producción –no así a las dedicadas a la mejora de la eficiencia- si los editores vascos hacen buen uso de este dinero y lo invierten en reconvertir sus procesos de producción esta forma de proceder será un mal menor. El problema lo tendremos si al renovarse el acuerdo los precios no bajan: entonces habremos cambiado un enfermo –la ineficiente cadena de valor del libro de papel- por otro.

El acuerdo prevé que la selección de los títulos lo lleve a cabo una comisión formada por bibliotecarios que tendrán en cuenta los criterios de uso. Por un lado no se me ocurre nadie más adecuado en ninguna administración pública para realizar la selección y, por otro, teniendo en cuenta el estado de la edición digital en el País Vasco en la selección van a entrar prácticamente todos los títulos; si quieren dotar de contenido diverso al fondo digital no podrán ser muy remilgados en cuanto a títulos ni calidades. Lo que hay es lo que hay y es escaso.

Sorprende que, con una dotación tan abultada, no se haya dejado la puerta abierta a que sean los usuarios quienes seleccionen qué títulos deben comprarse y en qué proporción. Implicarles en la gestión del fondo público debería redundar en una mayor identificación con la res publica y contribuiría en inculcar que lo público es de todos.

El acuerdo es, a la postre, positivo, pues permitirá testar el préstamo bibliotecario en un universo mayor que el de un municipio, los editores dispondrán de recursos para su reconversión y brindará a los lectores vascos una nueva oferta editorial, más versátil y menos dependiente de la localización y el horario de las bibliotecas físicas. Habrá que estar atento a como evoluciona Liburuklik.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

13 Comments

  1. […] El primer modelo de préstamo digital en España está a punto de entrar en vigor y ha sido fruto del acuerdo entre el Gobierno vasco y los representantes de los editores de Euskadi. Se prevé que durante el mes de julio esté preparada la plataforma que permita a Liburuklik, la biblioteca digital vasca, ofrecer el servicio de préstamo.  […]

  2. […] – El primer modelo de préstamo digital en España está a punto de entrar en vigor y ha sido fruto del acuerdo entre el Gobierno vasco y los representantes de los editores de Euskadi. Se prevé que du…  […]

  3. […] de una industria que necesita ser protegida y regulada es el que esgrime la industria editorial. ¿Cuál ha pesado más en este convenio? Salomón nunca lo ha tenido fácil […]

  4. Bueno. Enseguida veremos por dónde se va haciendo realidad porque en principio en junio debería estar operativo

  5. […] – El primer modelo de préstamo digital en España está a punto de entrar en vigor y ha sido fruto del acuerdo entre el Gobierno vasco y los representantes de los editores de Euskadi. Se prevé que du…  […]

  6. Estimado Bernat

    En primer lugar, muchas gracias por tus amables palabras sobre la puesta en marcha de nuestra plataforma de préstamo de libros digitales

    Tal y como señalas, creemos que es muy importante que una administración pública se haya atrevido a llevar a cabo una iniciativa que, por su volumen, ya no es una prueba piloto, sino una apuesta en firme del Servicio de Bibliotecas Públicas del Gobierno Vasco por el fomento de la lectura digital.

    Consideramos que las bibliotecas deben asumir un mayor protagonismo en el proceso de redefinición de los modelos de préstamo para garantizar sus intereses y su papel en la sociedad digital. Esperamos que con nuestro ejemplo, otras Administraciones Públicas del estado español se animen a lanzar iniciativas similares.

    Hemos decidido iniciar esta iniciativa con el modelo de préstamo que describes en tu post, pero eso no significa que sea el único y para siempre. A lo largo de la evolución de este proyecto, iremos analizando diferentes modelos de préstamo, que están surgiendo en otros países, para determinar si debemos añadirlos al nuestro para enriquecer los servicios bibliotecarios a nuestros usuarios.

    Sentimos comunicarte que los cálculos realizados en tu post son incorrectos dado que el Gobierno Vasco no solo comprará títulos de los editores vascos. Estamos ya en conversaciones con editores de todo el estado español, así como editores de varios países de nuestro entorno para ofrecer a los lectores de las bibliotecas de Euskadi una amplia oferta de libros en varios idiomas (euskera, castellano, inglés, francés, etc.) También estamos evaluando la posibilidad a añadir contenidos autoeditados para enriquecer el catálogo de préstamo, así como otros contenidos como audiolibros, apps educativas, contenidos audiovisuales, etc.

    Una de las principales singularidades de esta iniciativa es que la selección de títulos se está llevando a cabo teniendo en cuenta la demanda de los usuarios, así como los criterios de los bibliotecarios de la Red de Bibliotecas de Euskadi. En vez de aceptar un lote como obligan otras modelos de préstamo…, hemos decidido seleccionar y adquirir uno a uno cada título aunque resulte más caro que la compra por paquetes. Esta modalidad ofrecer una mayor relevancia a la plataforma del Servicio de Bibliotecas Públicas del Gobierno Vasco dado que los títulos seleccionados son más pertinentes para los lectores al ajustarse a las criterios marcadas por los bibliotecarios.

    Por otro lado, el modelo seleccionado hace un excelente uso del presupuesto asignado a este proyecto dado que el Gobierno Vasco no deberá renovar la licencia correspondiente hasta que expire el último de sus préstamos. Cada libro adquirido tendrá una licencia de 20 préstamos durante un tiempo indefinido. Gracias a esta flexibilidad, los bibliotecarios de Euskadi pondrán prestar un amplio catálogo durante más tiempo a sus usuarios, al igual que les permitirá medir la demanda de cada uno de ellos.

    En definitiva, no existe un único modelo sino numerosas alternativas que estamos analizando para determinar su idoneidad. Lo importante es innovar e iniciar el camino para descubrir el modelo o los modelos más idóneos para las bibliotecas en el siglo XXI.

    El próximo miércoles 18 de junio hemos organizado en Vitoria-Gasteiz con motivo de la celebración de sus 10 años en la Red del Servicio de Bibliotecas Públicas del Gobierno Vasco. La conferencia que impartirá Javier Celaya llevará por título “Tendencias en modelos de préstamo digital en bibliotecas: Cómo fomentar la demanda de préstamo de ebooks”, que intentará aportar ideas a este proceso de redefinición de roles y modelos.

    Si coincide que estás por Vitoria-Gasteiz, nos encantaría contar con tu presencia en este encuentro.
    Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco

    1. Gracias por vuestra aclaración. Como lo que comentáis modifica bastante mi análisis, publicaré un artículo adicional. Felicidades por el estupendo trabajo que estáis haciendo!

      Por cierto, espero poder visitar el País Vasco antes que acabe el año, así podremos conocernos en persona.

      Hasta pronto!

  7. El préstamo bibliotecario de libros electrónicos es una necesidad, por lo que la iniciativa del Gobierno Vasco es ejemplar y digna de ser seguida por los sistemas de bibliotecas públicas y por los editores.

    Liburuklik se une a los tres sistemas de préstamo digital ya existentes. El primero ha sido Odilo, cuyo mejor reflejo es el servicio de préstamo de las Bibliotecas del Instituto Cervantes: http://www.cervantes.es/bibliotecas_documentacion_espanol/recursos_en_linea/libros_electronicos.htm.

    Desde febrero de 2013 las Bibliotecas de la Universidad de Salamanca prestan libros electrónicos, mediante el sistema XeBook de Xercode, que ya están usando más bibliotecas universitarias y editores. Se puede consultar el ejempo de la USAL en: http://cielo.usal.es.

    Por último, estos días se está lanzando eBiblio, la plataforma que usarán las bibliotecas públicas de las comunidades autónomas. Ya está en pruebas, pero en funcionamiento, en Madrid o Castilla y León. Por ejemplo: http://madrid.ebiblio.es.

    Sin duda, este tipo de plataformas son un servicio que devuelve a las bibliotecas su identidad y que fomentan la difusión de la producción editorial, por lo que la iniciativa Liburuklik debe ser aplaudida.

    1. José A., gracias por tu documentada aportación y por echar luz sobre la iniciativa de Madrid, que desconocía. Te agradezco que me hayas puesto sobre aviso.

      Hasta pronto!

  8. […] Decía en mi artículo que se trata de una muy buena iniciativa con luces y sombras. A tenor de un extenso comentario del Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco en el hilo del mencionado artículo, hoy debo […]

  9. […] compra de licencias con los editores vascos aunque, según afirma Liburuklik en los comentarios de esta entrada del blog de Bernat Ruiz: “el Gobierno Vasco no solo comprará títulos de los editores vascos. Estamos ya en […]

  10. […] modo los libreros podrían ser percibidos como intermediarios innecesarios en el préstamo digital. Liburuklik, la biblioteca pública digital del País Vasco comprará sus contenidos directamente a los editores sin pasar por los libreros, aunque la red de […]

  11. […] no está todo lo bien planteado que debería. Que se puede plantear mejor lo demostró el Gobierno Vasco antes del verano. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio pero, analizando ambos planteamientos, eBiblio adolece de […]

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