Ayer hablé de Revista de Letras, de sus enlaces a Amazon y de su pertenencia al Grupo Godó. José A. Muñoz, director de RdL, se puso en contacto conmigo, primero en Twitter, más tarde mediante un e-mail, para hacer algunas aclaraciones que no invalidan la tesis principal de mi anterior artículo, pero me recomiendan precisar algunas informaciones:

a/ El vínculo de Revista de Letras con el Grupo Godó: yo tomé RdL como una cabecera propiedad del Grupo Godó, y no lo es. No forma parte de sus empresas, es una iniciativa independiente de la empresa Lladó Comunicació. En palabras del propio director de RdL:

En 2010, los responsables de la edición digital de La Vanguardia contactaron con varias webs y blogs especializados en diferentes ámbitos para proponerles ocupar un espacio en su site mediante enlaces (en nuestro caso, una caja -de enlaces- en la sección de cultura de la web). De esta manera, LaVanguardia.com ampliaba contenidos con colaboraciones externas, se entiende que de calidad, que pudieran complementar a los de producción propia sin necesidad de inversión. […] En nuestro caso nos interesó porque nos daba una proyección importante (el número de páginas vista se triplicó de manera automática desde el primer día con ellos).

José A. Muñoz añade:

Es cierto que la marca de La Vanguardia en nuestra cabecera puede hacer pensar que RdL les pertenece, pero nada más lejos de la realidad: mantenemos nuestra independencia y nuestra línea editorial y lo único que nos ata al Grupo es un acuerdo contractual y de interés mutuo.

El problema es que, aunque no pertenecen al Grupo Godó, sí forman parte de su oferta de contenidos, de ahí la confusión. El lector no tiene por qué suponer o entender estas sutilezas. Para él, Revista de Letras forma parte de la oferta cultural del diario La Vanguardia y éste es el buque insignia del Grupo Godó. Entre RdL y el Grupo sólo hay una relación simbiótica de intercambio de notoriedad por contenidos, pero ésta es tan asimétrica que la identidad de la revista se diluye en la del Grupo. Esto tiene sus legítimas ventajas: si parece que formo parte de X, podré revestirme de parte de su prestigio. El problema es que también se reviste de parte de los inconvenientes y uno de ellos es ser confundido con lo que no se es en realidad. ¡Ojo! Es legítimo, pero deben tenerse en cuenta los pros y los contras.

b/ El enlace a Amazon, y sólo a Amazon: en dicho enlace se basa el centro de mi crítica en el artículo que les dediqué. Dice José A. Muñoz:

Es un puro experimento que, como al resto de webs que se han acogido a la afiliación de Amazon (“afiliación” no es lo mismo que “publicidad”), no nos aporta nada. Lo pongas como lo pongas (con el logo de Amazon, con el del cerdito-hucha que utilizan en Sigueleyendo.es, con el símbolo del dólar…) las ventas por enlaces son paupérrimas. Era algo que queríamos probar y lo hemos hecho. Y teníamos claro que no queríamos incluir el logo de Amazon en el banner, así que se nos ocurrió el que hay.

Las ventas son paupérrimas, no hay contrato de publicidad sino de afiliación –sólo cobras si hay venta mediante tu enlace. José A. Muñoz también añade que probaron la afiliación con Casa del Libro en 2008 pero que no funcionó. En cualquier caso: o bien se coloca un enlace para generar beneficios mediante la afiliación que ya hemos visto que no rinde, o se coloca para dar un servicio. Si sólo ponemos el de Amazon estamos desatendiendo al resto. Poner un enlace para cubrir cada uno de los tres formatos –AZW, EPUB y papel- es un servicio. Puede que entonces no se obtenga nada a cambio pero es que no todo debe tener un retorno económico directo: enlazar el libro es gratis, lo hagas a Amazon, a Casa del Libro, a otra librería, a la editorial o a donde sea. La calidad percibida mejoraría. Algunos lo llaman fidelización, yo creo que es simple buen servicio.

c/ Críticas y reseñas de libros digitales: en mi artículo de ayer preguntaba por qué RdL no había puesto en marcha las críticas y reseñas a libros digitales en Junio, tal como habían dicho que harían. En RdL argumentan lo siguiente:

Las reseñas de eBooks […] estaban en marcha pero quisimos replantearnos la manera de hacerlas ya que encontramos cierto rechazo hacia la idea, no por todos, pero sí por alguna gente del sector, suponemos que por temor a que mantuviéramos la línea que llevamos con los libros impresos.

Cuando anunciaron que empezarían a reseñar lo digital más de uno sacó las uñas y enseñó los dientes. Pese a que RdL es independiente y no parece –al menos desde que les sigo- que hagan la pelota a las editoriales, de ahí a pisar juanetes supongo que tercia cierta distancia. Comprendo perfectamente su postura y su prudencia y espero que pronto se animen a hacerlo. Sigo pensando que es una muy buena idea, muy valiente y necesaria.

d/ Subvención del Ministerio de Cultura: al final de mi artículo de ayer yo jugaba a la demagogia. Aunque yo lo hacía retóricamente y de forma declarada, una lectora me ha aclarado algunas ideas en el hilo de comentarios y creo que hay formas más elegantes de decir lo que dije. Pero además de meter la pata en las formas, también me perdí en el fondo, pues la subvención fue para Revista de Letras, no para el Grupo Godó; parece que la cantidad fue ridícula y sirvió para poner en marcha un proyecto que se apoya más en el entusiasmo que en el negocio, como suele suceder en muchas de las iniciativas de la cultura en general y del libro en particular.

Aclarando algunas ideas

Los que me siguen desde hace tiempo y con cierta asiduidad saben que sólo disparo con munición de gran calibre cuando hablo de grandes empresas. A causa de mi insignificancia nunca paso de ser un ratón disparando con tirachinas a los elefantes. Si algún paquidermo se asusta –ha pasado- ha sido más por miedo al roedor que por las chinas lanzadas. La cuestión es que cuando hablo de seres de menor porte me contengo, pero si otro ratón se disfraza de elefante lo confundo y… claro, se produce, en palabras de un distinguido caballero británico, un desafortunado malentendido.

Esto es lo que ha sucedido con Revista de Letras, una publicación cuyo trabajo sigo y aprecio desde hace tiempo. Más admirable es todavía su labor sabiendo que no cuentan con el respaldo financiero de ningún gran grupo, que su independencia es más sólida de lo que su trayectoria ya permitía comprobar y que funciona desde 2008 porque a sus responsables les mueve la pasión y la fe en lo que hacen. Sirvan estas líneas para disculparme por el trato desproporcionado que les dispensé pero también para señalar que el argumento central de mi artículo de ayer se sigue sosteniendo.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

2 Comments

  1. […] verba volant, scripta manent el cambio de paradigma, hacia la edición digital Saltar al contenido Inicio¿Y esto qué es? ← Los intelectuales y la Red: Félix de Azúa Revista de Letras: algunas precisiones → […]

  2. Leerte es un placer siempre, Bernat, no hay mayor elegancia que la honestidad con que tú escribes siempre.
    Comparto tu parecer, el argumento de tu artículo de ayer se sigue sosteniendo; así que, de alguna forma me alegro haya habido ese tipo de “aclaraciones” por parte de RvL, porque aún habiéndolas, no desaparece “tu” contenido. En cualquier caso son libres de hacer lo que les guste, apetezca, puedan o les parezca oportuno, pero lógicamente sus actos hablarán de equis conducta según observador. ..y ¡por dios!, es que todo esto es muy difícil y nadie es perfecto (menos ninguna empresa, grupo de personas), la cuestión es siempre poder analizar para conseguir hacerlo lo mejor posible, si es que se persigue ese empeño. Y estar abierto a corregir errores (me parece injustificable el caso del enlace directo a amazon sin que el “lector” tenga aviso de donde va a llegar).
    Un abrazo de una lectora tuya

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