Dando tumbos por Internet –yo en Internet doy tumbos, no navego plácidamente- encontré accidentalmente algo interesante: la primera revista digital sobre libros digitales. Se llama Encubierta, es iniciativa de la agencia de comunicación 5ymedia y… es una muy buena idea.

Cada primer lunes de mes sale un nuevo número de Encubierta. Los dos números publicados hasta ahora son una auténtica delicia. No entraré en detalles sobre su contenido porque es accesible en la misma web de la revista; recomiendo pasar por allí, ver, leer y juzgar: entrevistas, avances editoriales, recomendaciones, reseñas… Para llevar sólo dos números tiene muy buena pinta.

Encubierta es una idea de 5ymedia, una agencia de comunicación que se define a sí misma como especializada en nuevas formas de consumo y en comunicación para la era digital e integrada por María Álvarez, Begoña Minguito y Paula Corroto. La revista es, por lo tanto, una herramienta comercial basada en contenidos, orientada a ofrecer información especializada al lector de libros digitales; lejos del tópico nerd o freak, no es este un lector unívoco; todos los lectores digitales seguimos leyendo en papel –no hay más remedio- pero estamos todavía bastante faltos de contenidos pensados en digital.

La revista puede comprarse en Amazon y descargarse en el Kindle. No puede esperarse, por lo tanto, una maquetación al uso: se parece más a un libro que a una revista digital –si por revista digital entendemos aquellas pensadas para iPad- pero eso no desmerece su contenido; a lo sumo puede que espante a los perezosos, atrayendo a los realmente interesados.

A Encubierta, de momento, sólo le encuentro un problema. Es un problema común a (casi) todas las publicaciones especializadas en libros: hablan de libros, pero no del libro. Hasta hace cuatro días parecía superfluo hablar conceptualmente del libro de papel en revistas literarias pero, inmersos como estamos en un cambio de paradigma, sería recomendable que las herramientas de comunicación del sector incluyeran contenidos destinados a pensar el libro como vehículo, como objeto, como prótesis intelectual, como interfaz y como servicio. Necesitamos hablar y contar qué es la digitalización, necesitamos pensar más el libro en público y para el público, incluso el de papel y el lugar que éste puede (o no) tener.

Espero que Encubierta se consolide y atraiga cada vez a más lectores. Estoy seguro que publicaciones como esta son necesarias si queremos normalizar la edición digital. Encubierta también demuestra que la crisis no obliga al inmovilismo, que el miedo al futuro no impide la audacia y es ingrediente necesario para la valentía. Cuando hay ganas y calidad, aparecen proyectos tan redondos como Encubierta.

Nota importante para prevención de picajosos y malpensados: no conozco a las personas que impulsan Encubierta, nadie me ha pagado por hablar del proyecto y ni siquiera he contactado con ellas para escribir estas líneas. Para más señas, he pagado gustosamente por descargarme los dos números hasta ahora publicados. Y no aceptaré, ni en este ni en otros casos, suscripciones de regalo o ejemplares gratuitos.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

2 Comments

  1. Muy interesante, tengo que echar un vistazo.

    1. Hola José Luis,

      Te lo recomiendo, gracias por pasarte por aquí!

      Bernat

Comments are closed.