Hace unos días hablaba acerca de la crisis de identidad que el libro digital ha provocado en algún que otro gran grupo editorial. Terminaba mi artículo mencionando que, afortunadamente, las pequeñas y medianas editoriales tienen las cosas muy claras. librosinlibro.es lo demuestra.

Un breve artículo en Comunicación Cultural me pone sobre la pista de librosinlibro.es, una librería digital promovida por once editoriales: Bartleby, Cálamo, Cangrejo pistolero, Descrito, Difácil, E.D.A. Libros, Ediciones del Viento, Menoscuarto, Proteus, Reino de Cordelia, Rey Lear. En breve se incorporarán las editoriales Pepitas de calabaza y Barataria.

Es de agradecer que se hayan atrevido y que, además, se hayan puesto de acuerdo. No me cansaré de decir que liarse la manta a la cabeza nunca es fácil y en la actual situación todavía menos. No sólo se han arriesgado sino que, además, en mi opinión han acertado. ¿Por qué?

Visibilidad

Encontrar un libro de alguna de estas editoriales en las principales librerías, cuesta. Encontrarlos, además, en las mesas de novedades, es casi imposible. Cultivan un tipo de lector que conoce bien su sello editorial, pues sabe que sus gustos son minoritarios y no hay muchas editoriales que satisfagan sus expectativas. Cobra entonces importancia el hecho de asociarse en una misma librería digital, del mismo modo que, en las principales arterias comerciales de las ciudades españolas, se juntan competidores que ofrecen el mismo producto: juntos suman, atraen públicos compartidos, saben que si uno no consigue una venta, otro lo hará. Hoy por ti, mañana por mí: la fuerza de la oferta afín y complementaria, la justa receta para hacer frente a los actuales y futuros gigantes de la venta editorial, sea física o virtual. Economía de escala, al fin y al cabo.

Contenidos

Los contenidos relacionados son interesantes, tienen que ver con las editoriales, con los títulos a la venta y con el libro en general. Carecen de un blog o un repositorio propio de contenidos pero la cantidad de información enlazada, aunque no es apabullante, sí es apreciable y variada. Encontramos enlaces a artículos de prensa, a críticas en blogs e información acerca de los autores. Debo destacar su apartado de prensa, más por su intención que por su factura ya que, por ejemplo, el enlace a su Dossier de Prensa está roto. Sí hay dossiers de prensa de ciertas obras. Parece que quieran trascender la venta pura y dura para comunicarse con aquellos que escribimos cobre el hecho editorial. Las editoriales y librerías digitales deben potenciar este tipo de herramientas, pues el tiempo del que solemos disponer para escribir nuestros artículos es limitado –no digo que siempre sea escaso, pero este mundo es finito en recursos- y demasiadas veces encontrar información básica suele ser demasiado farragoso.

Confianza, confianza, confianza…

…y hasta mil veces confianza, esa es la clave, no me cansaré de repetirlo. He aquí el gran acierto de librosinlibro.es, una decisión valiente y cada vez más extendida: vender sus libros sin DRM. Ellos lo cuentan así:

Librosinlibro respetará y protegerá los intereses de autores y libreros, y buscará la rentabilidad económica dentro de una filosofía de comercio amable, con precios reducidos.

Comercio amable. Precios reducidos. Tanto lo uno como lo otro es cierto y salta a la vista. En su caso es una obviedad pero cuanta diferencia con sus endiosados grandes competidores. Qué fácil. Qué barato. Qué sencillo. Qué inteligente.

El único enigma que me queda es qué entienden ellos por proteger a los libreros.

Experiencia de usuario

Cuando se aúnan buenos contenidos y se ofrece confianza lo que se transmite al cliente es seguridad. Y dar seguridad al lector digital es, actualmente, muy necesario. No es una fórmula que surja espontáneamente. Debe ser trabajada y no es fácil, de ahí que el mérito está en ofrecer una buena experiencia de compra, una experiencia mejor que la de una librería. Eso es muy difícil y por eso es encomiable. Sus bondades no esconden sus dos tres más destacables carencias:

a/ Formatos: sólo ofrecen EPUB y MOBI. Si no imponen DRM, ¿por qué no ofrecer PDF? Es fácil, es barato, es simple. Suma prestaciones sin restar nada. Es compatible con todo tipo de dispositivo.

b/ Organización y búsqueda: Los libros no están organizados por géneros, sino sólo por editoriales o por autores. No hay forma de realizar una búsqueda por género o cualquier otro parámetro fuera de los habituales Autor/Editorial/ISBN. Esa es una gran carencia que les pone por detrás de cualquier librería física bien surtida y organizada, y de cualquier librería digital con algo más de acierto en la catalogación. Por suerte son editoriales apreciadas por sus clientes, pero sin una buena herramienta de búsqueda las posibilidades como tienda digital se quedan cortas.

ACTUALIZACIÓN: la compra no comporta ningún problema. Manuel Rodríguez, de librosinlibro.es, se puso en contacto conmigo para disipar algunas dudas y pude comprobar que, efectivamente, el error era mío, no suyo. En breve publicaré un post con lo más destacable de la conversación. El fragmento donde yo cometía el error es el siguiente, tachado para evitar confusiones, pero presente para que quede constancia de la errata:

c/ Compra: pese a la confianza que transmiten, la compra on-line da problemas. Piden que te registres previamente, información que en realidad no necesitan, pues se puede efectuar una compra en una tienda digital sin estar registrado. Pero el problema añadido es que, en el momento de realizar la compra, no sólo vuelven a pedir los datos; piden que elijas el formato digital de esa y las futuras compras. No existe ningún lugar mediante el cual realizar la elección. Lo he intentado varias veces. Me ha sido imposible. No he podido comprar nada.

Tiempo de cambio es tiempo de siembra y los promotores de librosinlibro.es demuestran saberlo. No es fácil que una decena de pequeñas editoriales se reúnan para darse apoyo mutuo. Es este un país y un sector de solitarios Quijotes dispuestos a inmolarse ante molinos antes que ceder simbólicas cotas de autonomía en pro de sinergias. Por eso en librosinlibro.es encontramos escasas fuerzas muy bien optimizadas que aciertan en su propuesta comercial pese a cometer pequeños errores. Oficio editorial sólido el de unos profesionales que, como todos ellos, se juegan el cuello cada día. Quizás a otros más grandes les falte olfato porque carezcan de riesgo. Librosinlibro.es se arriesga y de momento gana, porque competir también puede ser sinónimo de compartir.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

One Comment

  1. […] En mi artículo sobre librosinlibro.es del pasado 13 de noviembre cometí un error de apreciación. Manuel Rodríguez, uno de los responsables de la tienda digital y a la sazón miembro del equipo de las editoriales Reino de Cordelia y Rey Lear, se puso en contacto conmigo para disiparme algunas dudas. Aquí se recoge lo más destacable de una breve pero interesante conversación telefónica. […]

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