Actualización del 22-10-2011, 00:37 (hora de Barcelona): La revista Orsai retenida en el puerto de Buenos Aires ya ha sido liberada.

El Gobierno de Argentina está a punto de asestar un golpe mortal a una de las más interesantes iniciativas culturales de los últimos años, la revista Orsai. Una parte importante del número 3 4 de dicha revista se encuentra retenida en el puerto de Buenos Aires por la obcecación y cerrilidad de algún oscuro funcionario bonaerense. Al parecer, el problema es que dicha revista no se ha impreso en Argentina. Dos toneladas de papel, en el cual se han impreso todavía más toneladas de talento, corren riesgo de terminar… en ninguna parte.

Según relata Hernán Casciari en su blog, la Aduana les dijo:

Las revistas no salen de la Aduana, […] ni se molesten en mandar el flete para ir a buscarlas al puerto”

Cuando preguntaron el por qué de tan estentórea decisión, les respondieron:

Porque estamos defendiendo la industria y la cultura nacional”

Lo cual demuestra, como muy bien dice Hernán Casciari, que alguien con mucho poder y poca inteligencia está rigiendo asuntos de los que no comprende el sentido.

Uno se da cuenta de la suerte de vivir en la Unión Europea cuando pasan cosas como esta. Aunque hoy ya peino ciertas canas, todavía era pequeño cuando España entró en Europa –continente en el que ya estábamos geográficamente pero de cuyo club no tuvimos el carnet hasta 1986. Era costumbre, por aquellas fechas, que empresarios, funcionarios y periodistas con una idea autárquica de la economía, blandieran las mismas palabras u otras muy parecidas cuando se puso en peligro la deficitaria y obsoleta industria minera del carbón, cuando una agricultura atrasada y empobrecida se enfrentó al coloso agrícola francés o cuando nuestra mediocre industria ligera de bienes de consumo tuvo que vérselas, de igual a igual, con alemanes e italianos. Por eso, en mis esquemas mentales habituales, consideraba estos comportamientos cosa del pasado. Pero claro, el problema que nos ocupa, pese a generarse en Europa, ha estallado en Argentina.

El problema: una idea feliz

La raíz del problema se halla en una idea feliz. Una idea a causa de la cual un puñado de personas, con más ilusión que medios –receta habitual de genios y héroes- quiso darle un tinte simbólico a lo que era el lanzamiento del número 3 de la revista cultural Orsai. Se liaron la manta a la cabeza. Cito a Casciari:

Las tres primeras ediciones se imprimieron en Buenos Aires. Las siguientes ediciones (si es que podemos seguir haciéndola, ahora improbable) las imprimiríamos en Buenos Aires. La cuarta no, porque quisimos que llegaran por barco, desde España, el 12 de octubre. Un guiño para cerrar un círculo de vaivenes. Para presentar este número de la revista bloqueada montamos un bar en San Telmo que se llama Orsai. Invertimos otra vez: habilitaciones, sueldos, camareros, puestos de trabajo. A contra reloj, para poder hacer la fiesta completa.”

Como muchos recordarán, hace unas semanas un montón de libros fue retenido durante días en la Aduana argentina. El motivo, esa vez también, fue que estaban defendiendo la industria y la cultura nacional. Sea porque el caso saltó a la prensa internacional, sea por la enorme irracionalidad del asunto, sea porque muchas de las mercancías pertenecían a gigantes europeos de la edición, el caso se solucionó con cierta rapidez. Ahora no tenemos esa suerte.

Orsai es una revista editada por argentinos, la edición retenida se imprimió en España por aquello de lo simbólico del 12 de Octubre –la anécdota la cuentan el propio Casciari en su blog-, pero las anteriores y las posteriores se imprimieron y esperemos se impriman en Argentina. La inversión se está realizando sobre todo en Argentina. Eso es lo que alguien, en la Secretaría de Comercio Interior del gobierno argentino, no comprende. Como no lo comprende, pone en peligro todo el proyecto –revista, bar, futuras ediciones- por un quítame allá esa imprenta.

Hernán Casciari pide ayuda. Nosotros debemos responder. Sirvan estas palabras de apoyo y de movilización para ayudar a Orsai a superar este desafortunado malentendido (sic) mediante un mecanismo que ha propuesto el propio Casciari en su blog: movilicémonos en twitter mediante el hashtag #LiberenOrsai. Esperemos que este puñado de argentinos, afincados en la catalana localidad de Sant Celoni, pueda brindarnos muchos números más de su excelente revista.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional

6 Comments

  1. Es la número 4 la que está retenida en Aduana

    1. Hola,

      Rectificado queda, gracias por el aviso!

      Bernat

  2. Esto que hacen es una vergüenza y, encima, como argentina, no puedo decir que es vergüenza ajena. Esto es cosa de algún funcionario ignorante que de tan imbécil no es capaz que googlear Orsai para saber qué es y quiénes la hacen.
    Lo único que espero es que, como es víspera de elecciones, alguien crea que liberando la revista de la Aduana ganará votos a su favor, cosa que no me importa lo que piense el funcionario de turno, en tanto dejen que las revistas lleguen al Bar Orsai.

    ¡Buen fin de semana Bernat!

    PD: Acabo de ver el Twitter de Aníbal Fernández: “¿Orsai? Todo Ok”. Me pongo a investigar qué resolución hay 🙂

    1. Ya están las revistas en el BAR ORSAI. Problema resuelto. Hasta hace momentos, la página de orsai estaba caída por la cantidad de visitas así que las novedades las están posteando en facebook. https://www.facebook.com/pages/Revista-Orsai/166921220001665

      1. Hola de nuevo Bárbara, gracias por la información,

        Bernat

    2. Hola Mariana,

      Al parecer ya quedó todo resuelto y las revistas están ya en el Bar Orsai.

      Sea por el funcionario de turno, sea por alguien con mejores luces, la situación se ha resuelto rápidamente. Cuestión de sentido común!

      Gracias!

      Bernat

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