El cluster galego de edición

Las principales entidades del sector del libro gallego se han agrupado en torno al Clúster de Edición, Librerías y Comercialización de Galicia. Según reza la noticia publicada en la web del Consello da Cultura Galega:

 

A crise, a revolución electrónica e a declaración do libro como sector estratéxico para Galicia son as as coordenadas que marcan o nacemento do Clúster da Edición, Librarías e Comercialización de Galicia. A nova entidade, que agrupa as principais entidades do sector, preséntase ao público con vontade de se abrir a todos os actores que participan no proceso do libro e defender o sector “da ameaza do libro electrónico”. Precisamente o presidente da entidade, Alfonso García Sanmartín, revelou que as editoras galegas que apostaron por ese formato só venderon 30 exemplares nun ano.

 

Esta nueva entidad se presentó el pasado 19 de Octubre en la sede del Consello da Cultura Galega. Su cometido será diverso y, en general, según la web culturagalega.org, pretende favorecer la innovación empresarial, la formación y los proyectos conjuntos entre sus participantes, así como actuar de mediador frente la administración.

 

Vayamos por partes, porque el tema es jugoso. Debemos felicitarnos ante cualquier acuerdo sectorial. Su programa es ambicioso y muy amplio. Todo aquello que fortalezca la competitividad y madurez del sector es una buena noticia. Si tenemos en cuenta que se trata de edición en una lengua minoritaria, todavía mejor. Pero cuando afrontan el reto del libro digital, se equivocan completamente. ¿Por qué? Comentemos las declaraciones de Alfonso García Sanmartín:

 

[…] detrás da filosofía da creación está responder á ameaza do libro electrónico, que vén para ficar, aínda que a súa implantación vai ser moito máis lenta do que se augura.”

 

Tienen claro que el libro-e viene para quedarse, pero opinan que es una amenaza y que su implantación será mucho más lenta de lo que nos dicen. Según ellos, cualquier novedad es sospechosa pero, para intentar exorcizarla y para intentar asir lo que no comprenden, dicen que va a tardar mucho más. Siguen diciendo:

 

[…] Isto vainos afectar a todos, tanto ao proceso de creación, que deberá ter un modelo diferente ao actual, pero tamén os editores, a comercialización e mesmo á sociedade global.

 

Que podría ser esperanzador porque entienden perfectamente que el libro-e altera la cadena de valor del libro por completo. Pero cuando uno ya cree que tras sus temores hay un fondo de sentido común, se topa con esto:

 

[…] Desde o Clúster queremos defender a estrutura actual do sistema de edición, plantar cara en defensa do conxunto do sector. Algúns editores poderían pensar en aproveitar as novas tecnoloxías e deixar fóra a distribución [mediante a venda directa]. Nós apostamos por manter toda a cadea de valor no sector do libro.”

 

¿Plantar cara a qué? ¿Al libro-e? Eso suena a parar apisonadoras con las manos. Luego también sorprende la alusión a ciertos editores díscolos, que podrían pensar en aprovechar las nuevas tecnologías y dejar fuera la distribución tradicional mediante la venta directa. ¿Pero cómo van a vender sus libros-e? ¿Con los camiones y furgonetas de reparto de los distribuidores? Y entonces es cuando Alfonso García Sanmartín calma al venerable con su apuesta por mantener la cadena de valor del sector del libro. Heroico, temerario, numantino. Una locura tecnológica. Pero veamos qué razones aducen:

 

Están aparecendo moitas novas sobre isto, pero en moitos casos están monopolizadas polos creadores de aparellos lectores. Queremos coñecer ben isto, para tomar decisións o máis racionais posibles e non nos deixar levar por ilusións que poden ser desastrosas. Os cantos de serea que falan da morte do libro tradicional son contraditorios cos datos reais da súa utilización.”

 

¿Noticias monopolizadas por los fabricantes de aparatos lectores? A parte de Amazon y, quizás, Barnes & Noble, el resto de fabricantes de lectores languidece. Apenas tienen músculo como para comunicar nada. De hecho, ya veremos si la mayoría sobrevive al 2011 y a la aparición de los tablet PC. En cuanto a los cantos de sirena: soy escéptico ante declaraciones como las de Negroponte cuando dice que el libro-e barrerá, en cinco años, al libro-p. Pero que todos los que estamos en el sector editorial viviremos el cierre del ciclo más pronto que tarde, es una realidad apoyada por cifras muy interesantes. Cifras que arrollan ciertas justificaciones del Clúster:

 

As editoras galegas que apostaron polo libro electrónico venderon nun ano uns trinta exemplares. Entón se a demanda é mínima, orientar as empresas de xeito masivo ao formato dixital sería suicida.”

 

¿Cuál era su oferta? ¿Qué estaban ofreciendo? ¿De verdad debemos volver a insistir en aquello que la demanda puede crearse, que no es necesario esperar que aparezca como las setas salen en el bosque? Si las técnicas publicitarias de la inmensa mayoría de editoriales sen pedestres y las que mejor lo hacen no pasan de mostrar cierto ingenio con el marketing directo y la publicidad en el punto de venta (PLV) -aunque casos como el de Planeta van mucho más allá del ingenio-, no podemos esperar que en el medio digital la cosa les vaya mucho mejor. Tiene que irles peor. Pero culpar de eso a los otros es no reconocer la legítima propia inexperiencia, por no decir, en ciertos casos, la no tan legítima simple incompetencia.

 

Cada vez estoy más convencido que no es un problema de cultura, sino de caja mental. Los que están detrás de iniciativas como esta son de lo más granado que tenemos. Quizás el problema sea ese. Quizás tienen demasiado que perder y pocos incentivos para innovar. Quizás, por eso, los que están liderando el cambio de paradigma son todos aquellos que no tenían nada que perder en el sector, porque nunca han pertenecido a él. Y luchar contra alguien que no tiene nada que perder es muy peligroso.

 

Algo hay de esperanzador en esta iniciativa. Pese a su animosidad hacia lo digital, no van a dejar de organizar talleres, conferencias y mesas redondas sobre el asunto. Uno espera que lo hagan desde el realismo y no desde el ensimismamiento que hasta ahora están demostrando.

Posted by Bernat Ruiz Domènech

Observador activo de la industria editorial. Diletante y curioso vocacional / Observador actiu de la indústria editorial. Diletant i curiós vocacional